[01-09-09] El intercambio humanitario volvió a la primera plana de la explotación de la miseria y el dolor a los que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación. Los comentaristas se deleitan en análisis y elaboraciones truculentas sobre las declaraciones de los miserables rehenes que no tiene otra alternativa que obedecer las instrucciones de sus verdugos y leer el libreto. La senadora Córdoba sigue sacando del envoltorio de sus turbantes multicolores las pruebas de sobrevivencia a su ritmo, a su cálculo y a sus intereses electorales. No la resisto y no se que dice por el poder que me da el “muting” del control remoto. Pero no me escapo del todo a sus barrabasadas, se precia de que los rehenes no tengan cadenas atadas al cuello en el momento de las entrevistas. Creo evaluó mal el momento y lo que antes era noticia ahora es un fatiga para los colombianos. Por lo menos la cobertura periodísticas no fue tan agobiante, espero que los “rating” tampoco hayan animado los pautadores a dar más bombo. La compasión es un bien limitado del hombre y se fatiga cuando se abusa de ella como medio de chantaje político. Siento dolor por estas víctimas del azar y renuevo mi plegaria para que no se quiebren y permanezcan fuertes en sus espíritus.
La dirigencia de las Farc también recibe un gran cuota de repudio en lo que debió ser un acto de propaganda; es el efecto de la “guerra prolongada”. Lo único que demuestran que es que tienen unos rehenes, y quizás los videos se le reviertan en su momento en los tribunales internacionales, como prueba irrefutable de su crueldad. La población tiene que comer y no puede emplear su tiempo en temas elevados y para ver videos humillantes. La clase dirigente está empeñada en su próxima elección, las revelaciones soltadas en sus disputas son mas entretenedoras que ver a un rehén o a cien, recitando el mismo libreto. Los "presidentes camaradas" están agobiados en sus propios problemas y ocupados en armar o anunciar guerras con Colombia para mantener su poder.
La entrega del cadáver prometido del coronel Guevara, la prometida libertad del hijo del “caminante” siguen esperando ese momento (desde hace meses) en que puedan ser bombas publicitarias para impulsar la campaña presidencial de la senadora y le mejoren los puntajes electorales de una candidatura cada vez más lejana. Es otra afrenta para los familiares que esperan el cadáver los unos y hijo los otros.
No hay avance para los cautivos, pero si hay retroceso para los carceleros. No puedo hacer nada para que mejoren las cosas, pero si sacar la rabia de lo siento con esta manipulación.
La incautación de un segundo paquete de pruebas de sobrevivencia por el ejército una semana después, dejó al descubierto la calidad de la ediciones y el poder del photoshop para los retoques, dejó en ridículo lo dicho por la senadora sobre la ausencia de las cadenas, demostró que este problema es superior a la cuadratura del círculo.