Google

Francisco Cifuentes

Los colombianos tienen un viacrucis de tres Referendos en línea como si no hubiera nada más que hacer en el mundo sino andar votando por las ocurrencias de cualquier despistado que cree tiene el poder para convocar a seis millones a salir de la cama un domingo a votar; que cree que los temas constitucionales son tema de alta prioridad para la población; que cree puede salvar el mundo o parar la rueda de la historia. Parece como si el artículo 378 fuera un verdadero filón de oportunidades y que nadie recuerde la experiencia del pasado referendo.

El primer Referendo que viene en camino es el que busca modificar el “artículito” de la reelección presidencial que luego de la reforma que autorizó la reelección quedó así:

Artículo 197Nadie podrá ser elegido para ocupar la Presidencia de la República por más de dos períodos. (...)

El partido de la U, se apersonó del proyecto luego de la marcha contra las Farc y el secuestro del 4 de febrero, presentó 260.826 firmas cumpliendo el requisito previo de la Registraduría para autorizar al comité de promotores a la recolección de firmas que es de un mínimo del 5% del censo. La Registraduría declaró 238.224 apoyos [firmas] válidas. Mediante la resolución 1685 de 2008 inscribió oficialmente el Comité de Promotores que dispone de seis meses para presentar 1.347.305 firmas y lograr el registro del Referendo en la agenda del Congreso.

Los índices de popularidad del presidente y la representación de los partidos uribistas en el Congreso aseguran un trámite exitoso en los pasos siguientes, (recolección de firmas y trámite de la ley convocatoria del referendo en el Congreso) pero me quedan dudas de que logre superar la barrera de la revisión de la Corte Constitucional, y aún si logra pasar esta barrera, la convocatoria de los 6 millones de votantes será muy dificil de lograr.

Los promotores intentan que la reelección presidencial pueda darse para un tercer período. El tema de la propuesta de este Referendo es el más sencillo de los tres y el más atractivo para el ciudadano corriente, porque se entiende que se trata de autorizar al presidente Uribe Vélez a aspirar a un tercer período de gobierno; pero aún así, implicaría una votación masiva de tipo presidencial con los altos costos de publicidad y movilizacion que me hacen dudar que ni siquiera la mitad de los 7,397,835 de votantes que eligieron al presidente Uribe Vélez vayan a las urnas con la consigna de un referendo. La caracteristica de la propuesta sea de origen partidista y la falta de figuras nacionales en el liderazgo del proyecto hace que sea diferente la intensidad publicitaria de un referendo a la de una campaña presidencial. Con la desventaja de los dueños de la opinión en los medios están todos en contra de la tercera reelección. Es natural que ninguno de los colombianos que votó por otro candidato en la última elección presidencial vaya a votar negativamente en el referendo porque con su participación en él lo que hace es validar el resultado al acercarlo al umbral de los seis millones de votos necesarios. Luego todo el esfuerzo de convocatoria y movilización de los votantes corre por cuenta de los partidos que apoyan al gobierno y los políticos de estos partidos no todos apoyan la propuesta, decir que no van a movilizar a su “clientela” ni a gastar un centavo de sus bolsillos. Además hay un agravante previsto por el columnista Jaime Castro, y es que los tiempos de aprobación del referendo si logra la votación que lo valide, dejaría muy poco espacio de tiempo para que los candidatos presidenciales de otros partidos sepan si Uribe Vélez estará en contienda o no. Esto afectaría la definición de las estrategias electorales adecuadamente y con anticipación ante la incertidumbre de la aprobación o no del referendo. El columnista propone, con razón, que el trámite se haga en el Congreso como Acto Legislativo, donde, dice, el uribismo tiene cómodas mayorías para lograr la aprobación. Lo que no explica zorramente es que la Corte Constitucional puede tener meter la mano en el proyecto como ya lo hizo en el Acto Legislativo de la reelección anterior y lo tumbe con sus sesudos razonamientos, lo que le quedaría mucho más difícil de hacer con un Referendo aprobado por el legislador primario. O por lo menos sería más vergonzoso de explicar si lo rechaza.

El comité promotor presentó el 11 de Agosto las firmas recogidas. Según tanteos periodísticos la votación en las comisiones de asuntos constitucionales no son tan holgadas como deberían ser para un gobierno tan popular, pero la convocatoria al Referendo seguramente saldrá aprobada en el legislativo.

La Registraduría, en el comunicado de prensa de agosto 11 de 2008, informa que “el Comité de Promotores del Referendo que pretende reformar la Constitución Política en el tema de la reelección presidencial entregó hoy a la Registraduría Nacional del Estado Civil un total de mil 1.674 cuadernillos que dicen contener 5.021.873 firmas, que corresponden a los ciudadanos que apoyan la solicitud promovida”.

El segundo Referendo es el del agua, busca consagrar el acceso al agua potable como un derecho humano fundamental. Ya cumplió el primer requisito del proceso que consiste en presentar 140.000 firmas para inscribir en la Registraduría el comité promotor. Los promotores presentaron 231.081 válidas. Una vez reconocidas se entra en en la siguiente etapa de recolección de firmas, que deben ser como mínimo el 5% del censo electoral, es decir, 1.347.505 para recibir el último aval de la Registraduría y poder presentar al Congreso el proyecto de Referendo.

No tengo la menor idea de quienes son los promotores ni que buscan con la propuesta ni entiendo porque siendo tan lógico el título y tan noble la intención no hayan sido capaces de comprometer a un bloque de senadores, o al ministro del Medio Ambiente para que tramitara la reforma constitucional por medio de un Acto Legislativo.

La propuesta incluye la adición de dos artículos y la inclusión de tres parágrafos en diferentes artículos de la Carta (63, 80 y 365).

Yo creo que si el grupo de promotores de este referendo no fue capaz de publicar suficientemente la propuesta (solo he encontrado una columna refiriendose al tema), menos éxito creo vaya a tener para lograr la meta de convocar a votar a seis millones de colombianos.

Un tercer referendo en ciernes. Hay una tendencia entre un grupo de parlamentarios y activistas políticos que están proponiendo la revocatoria del actual Congreso y la convocatoria a nuevas elecciones ante las distorsiones de representación que ha tenido el legislativo por el encarlamiento de un buen número de parlamentarios. De hecho, hay ya un pequeño número de jóvenes recogiendo las firmas. A veces pienso que los encopetados proponentes de esta medida, incluido un ex presidente (Gaviria) y varios senadores (Parodi), no se toman la molestia de leer la Constitución antes de hablar. En realidad el único camino posible para lograr esta revocatoria es por medio de un Acto Legislativo, que es imposible pueda darse, pues los 50 suplentes que llegaron a la curul a costillas de los titulares encarcelados, mas otro buen número de parlamentarios interesados en no perder la curul de la que disfrutan cómodamente vayan a darse una cuchillada en cuello aprobando la revocatoria. El segundo caminio posible es este complejo mecanismo del Referendo. Dudo que haya alguien con la energía y los recursos para promoverlo, aunque estoy seguro que obtendría diez millones de votos dada el desprestigio que tiene el Congreso. Es tan increíble la estupidez de algunos dirigentes que hasta están proponiendo una Asamblea Nacional como solución a una Reforma que debe empezar por la sensatez de la oposición de no creerse estar por encima del problema.

El bodrio

El presidente Uribe, afectado por el ataque político que desde la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia le dirigieron los magistrados de la misma en la sentencia de condena a la ex parlamentaria Yidis Medina, propuso un bodrio de referendo para repetir la elección presidencial para el segundo período de su gobierno. Esta propuesta me dejó perplejo por lo confusa, lo impracticable y lo inoportuna. Como me dejó la actuación de la Sala de remitir copia de la sentencia a la Corte Constitucional "para lo de su competencia" en un procedimiento atípico, pues no está contemplado en el procedimiento de demandas de inconstitucionalidad; lo correcto hubiera sido "para su eventual revisi'on".

La Sala de la Corte plural dijo en la sentencia, sin identificar al magistrado ponente, al que arropa con la toga (saya) de todos los demás:

Las circunstancias de factum y de iuris que sirven de fundamento a la presente sentencia indican que la aprobación de la reforma constitucional fue expresión de una clara desviación de poder, en la medida en que el apoyo de una congresista a la iniciativa de enmienda constitucional se obtuvo a partir de acciones delictivas”.

De lo expuesto se concluye que el delito no puede generar ningún tipo de legitimación constitucional o legal, razón que lleva a la Corte a ordenar la remisión de copia de esta sentencia al Tribunal Constitucional y a la Procuraduría General de la Nación para los fines que estimen pertinentes”.

Vale recordar que la ex parlamentaria se acogió a los beneficios de sentencia anticipada y aceptó la comisión del delito; también que la Sala Penal condenó en abstracto y en forma anticipada al funcionario que debe ser parte obligada en el perfeccionamiento del delito y que por la lectura de la sentencia está en averiguación.

Esta actitud de la Sala Penal que desborda el sentido jurídico de la sentencia de mera condena y se extiende en consideraciones adicionales como lo trascrito arriba, debió ser lo que motivó al presidente a la propuesta por fortuna abortada del referendo.

El punto sexto de la alocución presidencial la misma noche del día en que se conoció el texto de la sentencia dice:

En consecuencia, el camino correcto debe ser la regla democrática. Convocaré al Congreso de la República para que tramite con la mayor celeridad un proyecto de ley de referendo, que llame al pueblo a ordenar la inmediata repetición de las elecciones presidenciales de 2006, con idénticas o mayores restricciones para el Presidente, que aquellas que en su momento impuso la Ley de Garantías.

Los vacíos y las contradicciones

El trámite del referendo propuesto, escrito a las “volandas”, tenía vacíos y contradicciones insuperables. Por ejemplo si el trámite de reforma a la Constitución se diera y el referendo fuera convocado, cualquier resultado hubiera sido favorable a la intención validatoria de la elección presidencial. Un resultado ganador del SI, ante una pregunta hipotética de “¿Aprueba Usted que se repita la elección presidencial de 2006?”. Dejaría al presidente el partidor del proceso electoral, pero no descalificaría el trámite accidentado de la Reforma que es el meollo del problema. Un resultado ganador del NO, significaría que las mayorías del constituyente primario apoyan la elección del presidente en 2006, están satisfechas con el trámite electoral y rechazan las acciones desestabilizadores de la institución presidencial de los magistrados de la Sala Penal. El tercer escenario hubiera sido la derrota del referendo por falta de convocatoria, en este caso los abstencionistas derrotarían al SI y al NO, luego la reforma no pasaría, las elecciones no se podrían hacer y las cosas seguirían como están hasta el 2010.

En buena hora, la Corte Constitucional rechazó revisar su propia sentencia sobre la constitucionalidad del acto legislativo que permitió la elección del presidente Uribe Vélez para un segundo período consecutivo. De donde se ratifica que la legalidad de la segunda reelección no tiene discusión y con esto entre otras razones, espero que consideraciones como las hago arriba hayan también pesado en la decisión, el Gobierno por medio de su ministro del Interior se abstuvo de presentar la propuesta al parlamento.

Un segundo bodrio

La concejala Gilma Jiménez derrotada con la propuesta de utilizar las vallas de las ciudades para mostrar fotos de violadores de menores, persiste con saña especial en agravar la situación de estos enfermos y está adelantando la cruzada de un Referendo para imponer la pena de cadena perpetua para los violadores. Yo quiero atravesarme a esta estupidez, porque creo que no solo habría que modificar la Constitución, sino que además Colombia tendría de denunciar varios tratados internacionales que debe haber suscrito para excluir pena de cadena perpetua del sistema penal. Pero no voy a perder tiempo buscando entre los múltiples tratados que sobre el tema ha firmado el gobierno colombiano. Mi pronóstico es que recogerá las firmas para el reconocimiento de comité de promotores del referendo pero que no tendrá arrestos ni recursos para recoger el millón cuatrocientos mil firmas que se requiere para el trámite en el Congreso.

Foto: David Cifuentes, Bogotá, campaña cadena perpetua a violadores

Mientras tanto los ciudadanos deben soportar la tortura diaria de ver los cielos contaminados con las vallas de la campaña personal de la concejala, está vez con la foto de una niña violada y asesinada que utiliza como emblema. Allá ella con su falta de respeto por la víctima y con su obstinación en la creencia de que la invasiva publicidad exterior es efectiva en causas jurídicas.

En el comunicado de prensa de agosto 14 la Registraduría Nacional del Estado Civil informa que “recibió hoy un total de 24 carpetas que dicen contener 229.266 firmas de ciudadanos que apoyan la constitución de un Comité Promotor que impulse un referendo para reformar la Constitución Política, con el fin de castigar con cadena perpetua a los abusadores de niños”.

El artículo 378 es letra muerta 

El Referendo para mí es un instrumento de reforma constitucional muerto. Después de la formidable campaña que se hizo para presentar y votar el Referendo “contra la corrupción y la politiquería” que a pesar de fallar su aprobación por poco margen y lograr pasar uno solo de los puntos,  resultó en un rotundo fracaso electoral, el uso de instrumento de reforma quedó enterrado por impractible. Deben suceder hechos de gran impacto social, movilizarse enormes recursos de logística y publicidad para convocar a tantos ciudadanos en un elección sin candidatos.

La votación de la pregunta Nº 1, sobre prohibiciones adicionales a los condenados por la comisión de delitos que afecten el patrimonio del Estado, fue la única que logró sobrepasar el umbral nacional de 6,267,443 votos, logró un total de 6,293,807 de los cuales el 93% fue afirmativo. Las 17 restantes se hundieron por márgenes muy pequeños, pero se hundieron.

Recursos

Constitución Política

Artículo 378

Reforma al sistema de participaciones.

Acto Legislativo número 4 de 2008

Reforma de la elección de presidente

Acto Legislativo 02 de 2004 

Ley de participacion ciudadana

Ley 134 de 1994

Registraduría Nacional
Boletines de prensa

Comité de promotores referendo de la reelección

Firmas del referendo modificatorio de la reelección presidencial 

Comité de promotores referendo del agua

Comité de promotores referendo de la cadena perpetua

Francisco Cifuentes

Efectos del resultado del Referendo “contra la corrupción y la politiquería”

 



[www.eforcers.com]