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Sobre la lectura

De Stella

Trabajo en promoción de lectura en bibliotecas comunitarias y el principal objetivo es el reencuentro con otros mundos e imaginarios. Lectura como terapia y goce. Lectura como contexto.

Doy talleres de literatura infantil, pero en esta ocasión me toca dar un taller de sensibilización a la lectura, a técnicos agrícolas, sicólogos y trabajadores sociales, para que ellos desde su trabajo específico promuevan la lectura con los grupos que trabajan que es gente de la comunidad.

Leí Abedul y me pareció una página importante, el texto donde comentan algunos puntos que Daniel Samper Pizano elaboró y me sirven como referencia para mi trabajo; pero les escribo expresamente
1. Para felicitarlos por publicar esta página, por escribir y permitir que otros lean.
2. Pero quiero que me ayuden. Necesito índices de lectura en Colombia, cuanto están leyendo los colombianos por año, semana en fin, y que me compartan quizá (sería buenísimo) un juego de lectura o herramienta de animación de lectura para adultos.

Foto: David Cifuentes,  George Barrie Editor

Y como siempre no espero vivir cien años de soledad, porque Stella no tenga quien le escriba.

Gracias;

Stella Maris Bermeo


De Francisco

Stella Maris:

Muchas gracias por tu correo y felicitaciones por el trabajo que estás realizando. Voy a contactarte con Norberto que fue quien escribió sobre el tema de la lectura en Colombia, él participó en un estudio nacional y por modestía de no citarse a sí mismo presentó lo publicado por Daniel Samper que, realmente, lo que hizo fue tomar extractos del informe y divulgarlos. Para tu caso de estadísticas el estudio está desactualizado, pero tiene herramientas útiles de metodología de la medición de lectura, etc. Mejor no me meto en el tema.

Francisco


De Norberto

Stella Maris:

Francisco me ha puesto al tanto de su interés y compromiso encomiable por la temática de la lectura enviándome una copia de su correo, a propósito de un artículo publicado en nuestro portal del abedul sobre el asunto.

En el aspecto motivacional existe un texto extraordinariamente bello de Estanislao Zuleta titulado “Sobre la lectura” que probablemente usted conozca, pero que en todo caso me permito recomendarle como material de apoyo sumamente útil en talleres de esta naturaleza. Allí, además, se mencionan algunos textos de Nietzsche y alusiones a Schopenhauer de gran interés conceptual sobre el tema.

Desde el año de 1983 estoy desvinculado de la investigación empírica sobre la lectura. Dado que la gente no lee y el dinamismo editorial es pobre, el apoyo a programas de investigación de cobertura nacional sobre la lectura no sólo es nulo sino que, prácticamente, nos condena a arar en el desierto. De todas maneras, la circunstancia de nuestro muy lento dinamismo cultural hacia un futuro favorecimiento del hábito lector hace que las cifras que manejábamos en nuestra investigación del 83 paradójicamente aún conserven su dramática validez.

Mi interés actual en el asunto es esporádico y de tipo teórico y conceptual. En mis ratos libres reúno materiales sobre un probable ensayo en preparación sobre “Teoría de la lectura”.

A parte de nuestro libro “Los escolares y la lectura”, el Cerlalc, Procultura y la editorial Kapelusz publicaron, en coedición, tres libros más, para una serie de cuatro libros titulada “Lectura y educación” que desafortunadamente no se encuentran en el mercado. No obstante se los menciono por si usted puede consultarlos en bibliotecas: Genevieve Patie “Si nos dejaran leer” donde se explora el papel de la escuela y la familia en la lectura voluntaria del niño; Denyse Boumeuf y André Paré “Pedagogía y lectura” en donde se dan indicaciones para que la experiencia lectora no se convierta en una frustración ; y de la Fundación Nacional del Libro Infantil y Juvenil de Río de Janeiro “El niño y el libro” en donde se plantean las experiencias de personas dedicadas al estímulo de la lectura con niños y jóvenes.

Si le es difícil acceder a esta información, puedo con el mayor gusto hacerle llegar una copia del último texto mencionado, al igual que el ensayo de Estanislao Zuleta y la investigación “Los escolares y la lectura” en donde participo como coautor.

Con un atento saludo,

Norberto Insuasty Plaza


De Francisco

Stella Maris:

La lectura es una cuestión actitud curiosa del hombre conocer la historia de otros hombres. Pero el primer escollo que debe superar el hombre es conocer las letras, el analfabetismo es aterrador en la población adulta y los medios de comunicación hacen cada vez más innecesario recurrir a la escritura como medio de interacción.

Mi contacto con la educación como padre me hizo adentrarme en la lectura infantil y traté con éxito de enseñar a leer a los hijos con las técnicas del libro de Glenn Doman de la Editorial Aguilar “Cómo enseñar a leer a su bebé”, donde propone enseñar a leer a infantes de poca edad (tres años), por medio carteles con palabras del lenguaje cotidiano sin hacer esfuerzos con la fonética de los símbolos. Los niños llegaron a distinguir cientos de palabras sin error y sin necesidad de comprender la fonética silábica. No puedo asegurar que hayan adquirido una ventaja ‘para salir adelante’ en la vida pero son personas que están un poco por encima del promedio en su trabajo intelectual, aunque no son, lo que yo considero, ‘lectores’. De paso nunca hice esfuerzos para que lo fueran porque pienso que eso es un problema del sistema educativo, no de la función de un ‘padre ejemplar’.

Mi relación con la educación formal fue permanente durante los últimos años por la profesión de orientadora escolar de mi esposa; le insistí a ella sobre los problemas del analfabetismo funcional en el colegio donde trabajó muchos años y que uno de los problemas del ‘pobre rendimiento’ académico –queja constante de los educadores– era precisamente el de la poca atención que presta el sistema educativo en enfatizar que la lectura sea una materia donde se desmenucen las técnicas para lograr que el estudiante no se distraiga en el momento de leer, que note los errores mecánicos –leer palabras que no existen en el texto, o leer grafías que no corresponden, perder la secuencia de las palabras–. Para ello le propuse usar una grabadora en el caso de los alumnos más distraídos y repetir con ellos la lectura verificando con la grabadora los errores. Hasta acá todo es mecánico. El estudiante puede no saber nada que es lo que está leyendo pero por lo menos reproduce fonéticamente lo que está escrito. Ese trabajo era por supuesto extra curricular y los resultados fueron muy positivos en lo personal, por las relaciones que estableció con las alumnas y la mejoría en su "rendimiento".

En la segunda fase le propuse tomar trozos amenos de textos aterrizados a la realidad, por ejemplo, descripciones geográficas del lugar, fechas, edificios y situaciones del mundo y efectuar al final un cuestionario con preguntas cerradas sobre lo leído, teniendo el estudiante a su vista el material pues no se trataba de evaluar la lectura sino de forzar el descubrimiento del error o de la desatención en lo leído. Así encontró que había trastrocamiento de fechas, errores sobre la calidad de los materiales –cemento, en un edificio que se dijo era de ladrillo– que se cometían aún tendiendo al frente el escrito. Esto denota falta de atención o de malicia, porque era simplemente cuestión de confrontar la respuesta con el texto.

El analfabetismo funcional es un mal de la educación por la falta de oportunidades que tiene el lector de confrontar las deficiencias de su lectura, salvo que se tome las evaluaciones a la antigua 0 a 5 como medida de que se leyó y ‘aprendió’ satisfactoriamente lo leído.

En el caso personal, a la pregunta ¿porqué leo? Tengo una historia que puede ser corriente. Leí durante la infancia los ‘comics’ y ningún libro, mi profesor de Literatura durante una prueba escrita, consideró que “La historia del deporte” no era una lectura edificante y me reprobó. Era un libro ‘grueso’ sobre el deporte en Roma, con gladiadores incluidos y a mí me gustó, lo leí en una biblioteca pública en Medellín. Ese revés no significó que me volcará a los viejos textos que recomendaba el profesor, ni despertó la pasión por la lectura. Está se dio cuando en mi juventud me encontré en un medio social diferente al que solía estar de niño. Era un medio donde no se comentaba sobre el culo de la Grisales, sino sobre “La segunda oportunidad” y otros libros de la literatura francesa del momento, la lectura era un soporte para la interacción social con mis contemporáneos; el motor de este cambio fue el cura García Herreros a cuya comunidad llegamos a vivir por ‘cosas de la vida’ con otros muchos jóvenes incluido Norberto.

Desde ese entonces he leído con curiosidad muchos temas, «incluidos libros de contabilidad», y para colmo he llegado a ‘gerenciar’ librerías y hasta intentar ser empresario en ese campo ‘Librería Arco’ ya desaparecida.

Pero hasta aquí no he llegado a proponer nada a tu preocupación, ¿cómo hacer que una biblioteca comunal sea interesante para una comunidad marginal, cómo hacer que un niño tenga gusto por los libros y cómo ayudarlo a descubrir ‘los mundo imaginario que hay en ellos’ y mi respuesta es simple. La lectura del niño debe ser un complemento de la vida fantástica que esté viviendo el niño. Un complemento de la vida de los enmascarados justicieros que cada uno lleva dentro de sí. Lo demás es un camino muy difícil de recorrer. Yo no creo que el Quijote sea un libro recomendable, a pesar de que puede leerse por pedazos, si no tiene un referente actual con los modernos ‘caballeros andantes’ ni que el Popol Vuh con esa inextricable gama de nombres aztecas sea digerible, a no ser que las historias se reduzcan a un lenguaje actual. Hay que rescribirlos en lenguaje colombiano y traerlos a los lugares de nuestra geografía y de nuestra realidad; lo mismo La María y La Vorágine requieren readaptarse al nuevo contexto. Eso en cuanto a la lectura de los niños.

La sensibilización a la lectura de los adultos de la comunidad es otra cosa. Como te dije, primero habría que tener una sesión de prueba sobre el analfabetismo funcional, un discusión abierta sobre porque se olvidaron de leer, –ahora no se necesita sino saber leer los letreros de para donde van los buses– y qué ventajas tiene el leer. De paso reconozco que en esas comunidades hay unos relatores de inteligencia superior que tienen cualidades para describir hechos en forma oral con mucha más vividez que el escritor corriente. Saramago por ejemplo se redescubrió a sí mismo como escritor con “Levantados del suelo” gracias a innumerables los cuadernos de notas que llenó entrevistando a toda una comunidad sobre lo cotidiano donde, según ellos mismos, anotaba las cosas mas insignificantes que cada uno decía. Así que yo en tu lugar motivaría más a escribir la historia personal a estos comuneros que a leer. De lo escrito que quede forzosamente habrá alguien que quiera leerlo y complementarlo y así puede un grupo interesarse por adentrarse en la historia, los cronistas, los relatos y el folklor de su entorno y se tendrá seguramente una comunidad con unos referentes más dinámicos que el simple desyerbe o la climatología.

Tengo una teoría sobre la fuerza de los “grupos de oración” y es el poder transformador que tiene una comunidad pequeña cuando trabaja por un objetivo común. El individuo se trasforma cuando encuentra que su interacción con otros tiene sentido y su aporte es valorado; hay tan pocos espacios donde hacerlo y se da tan poca importancia a estas oportunidades que lamento el desperdicio de inteligencias y la pobreza de las relaciones sociales en las ciudades donde el hombre, en esencia, es un cazador solitario del sustento. Los resultados de esos colectivos son en realidad la fuente de los hechos que transforman y escriben la historia. Quizás tu trabajo pueda formar uno de tales grupos alrededor de la escritura-lectura y tengamos un cambio en las relaciones sociales de esas personas que trascienda el entorno de Caquetá y llegue a otros rincones de Colombia. Mucha suerte

Francisco

Un actualización de Francisco (2006)

Stella, el problema con los memoriosos es inverso al del coronel, quien le escribe a un memorioso lo tendrá escribiéndole los próximos cien años y no habrá fuerza en el mundo que lo impida, ni razón para explicarle que "eso ya no me interesa" o que "yo ya estoy en otro cuento". Tendrás que perdonar la compulsión.

Este año un grupo de entidades oficiales y fundaciones privadas hicieron una nueva encuesta sobre los hábitos de lectura que arrojó los siguientes resultados:

  1. Las mujeres leen más libros que los hombres: 56,5% frente a 43,5%.
  2. El 37% de las personas encuestadas respondieron que leen libros.
  3. El 21% de las personas encuestadas respondieron que leen revistas.
  4. El 24 % de las personas encuestadas respondieron que leen periódicos.
  5. La proporción de personas encuestadas que afirma leer revistas pasó de 26,2% en el año 2000 a 27,2% en 2005.
  6. La proporción de personas encuestadas que afirma leer periódicos pasó de 31,2% en el año 2000 a 32% en 2005.
  7. Aumentó la proporción de personas encuestadas que afirma leer en Internet (de 4,9% en el año 2000 a 11,9% en 2005).
  8. El número promedio de libros leídos por los colombianos se redujo en un 25%. Entre la población que afirmó leer habitualmente, el número de libros por año pasó de 6 en el año 2000 a 4,5 en el 2005.
  9. Para toda la población en edad de trabajar (PET), en las once ciudades comparables entre los años 2000 y 2005, esa cifra pasó de 2,4 libros leídos por año a 1,6.
  10. El tiempo dedicado a la lectura por gusto o entretenimiento cayó 9 minutos entre 2000 y 2005. Es decir, de 43 a 32 minutos en promedio cada día.

Según el boletín de prensa

Los resultados obtenidos por la encuesta fueron analizados a partir de los siguientes temas de investigación:

*La comparación sistemática entre la encuesta sobre hábitos de lectura realizada en 2000 y la ampliación de la misma realizada en 2005
*La lectura en Internet, periódicos y revistas en Colombia
*Información sobre asistencia a bibliotecas en el país
*Información sobre la lectura en el ámbito escolar
*Un informe generalizado sobre los hábitos de lectura y el consumo de libros en el país
*Un informe sobre los hábitos y la práctica de la lectura de libros en las principales ciudades del país
*Información sobre a quién prefieren los niños del país para que les lean en voz alta y en qué lugares les gusta que les lean
*Información sobre la lectura y la situación de las bibliotecas en Bogotá
*Un informe sobre el impacto del Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas en el número de libros leídos por los colombianos
*Una mirada a las cifras de lectura en Colombia en comparación con otros países.

Informes (Bogotá Colombia)
Ministerio de Cultura
Grupo de Prensa
Teléfono: 3424100

Fundalectura
Oficina de Comunicación y Medios
Teléfono: 3201511 Ext. 11

El precio del estudio anterior (2001) me pareció razonable: 25.000 pesos. Es obvio que no lo compraré. Pero sobre lectura estoy en una tarea para un amigo ya mayor que encareció para ocupar su tiempo de pensionado, le consiguiera "La alegria de Leer" de Quintana y me pareció una tarea sencilla de acometer, pero increiblemente no los he encontrado en las librerías de viejo. Tengo una versión en internet y la copia pirata del libro primero pero no tengo rastro de los otros tres libros. Toda ayuda tuya será apreciada.

Un abrazo

Francisco 


De Stella Maris

hola, soy un personaje en el cuento de la lectura, así que sigo persiguiendo mariposas, me he encontrado con el lobo y he escuchado su versión, he descubierto que el patito feo, ni es patito, ni es feo.. en fin aun sigo aquí, he aprendido a no morder manzanas... pueden ser venenosas y es mejor soñar despiertos... ja,ja,ja.

Gracias por este dato de lectura, me parece interesante, sobre todo alentador para el género... las mujeres leemos más según la encuesta

Nada mal la cosa no?

Un abrazo

Stella Maris.

De Francisco

Stella en la pasada feria de libro en Bogotá, te compré el libro sobre los hábitos de lectura,  enviáme una dirección donde te lo pueda hacer llegar. Me toca hacer este rogatorio a la vista de tantas personas porque tuve un crash en disco duro y se me perdió tu correo.

Un abrazo

Francisco

De Stella Maris
 
Hola Francisco
 
¿Te acuerdas de esta cronopia?
 
Espero que sí.
 
¿Cómo va abedul?
 
Bueno, estamos ahora en otro capitulo desde la ultima vez que nos comunicamos, el libro que me mandaste ya está leído y algunos aprendizajes ya aplicados. Además del trabajo me he encontrado este año con lectura: La lectora de Sergío Alvarez, la maravillosa breve vida de oscar Wao de Junot Díaz, Ebano de Kapuchisqui (así lo pronuncio), La niña del pelo Rojo de (D. Foster W.), la broma de Milá Kundera, aceite de Perro, Harum y el mar de las historias, una humilde propuesta, gentencita del montón...en fin en fin... lecturas sabrosas que superan ésta que estoy leyendo ahora ( mi informe sobre el trabajo que hago en infancia)
 
 Te mando está dirección pa que sepas más de mí y sigamos en contacto:
 
De Francisco
 
Stella, me gusta tener noticias tuyas. Tengo un libro con una selección colombiana de cuentos y relatos de la literatura colombiana de Luz Mary Giraldo. Mandame la dirección a donde te llegue si no lo tienes y te interesa; se que eres un poco gitana. Te envidio que tengas el tiempo y la constancia para leer un libro. De la lista tuya tengo pensado el Ebano de Kapuchisqui porque he visto algunos programas de television sobre el y me parece que es alguien que vivió en el filo de la navaja. Yo estoy con tres libros a medio leer todos en ingles: Sway the irresistible pull of irrational behavior, (Sway el deseo irresistible de la conducta irracional) de Ori y Rom Brafman, ahora con el derrumbe de la piramides financieras algunos temas guardan el paralelo de la irracionalidad; estoy pensando en escribir una nota con este material. El segundo es Marching toward de Hell, America and islam after Iraq, de Michael Scheuer, (Yendo hacia el infierno, América y el islam después de Iraq). El tercero The power of Art (El poder del Arte) de Simon Schama, de este ultimo tengo los DVD de los programas y son infatigables. La seleccion la hago despues de escuchar al autor en alguna entrevista y me dejan con la curiosidad de conocer mas del tema.
En tu blog veo que también estas escribiendo bien y con constancia. Quizás puedas escribir "los cuentos de Grimm revisados para los mayores (viejito es palabra prohibida)". Tu tienes la frescura y el entusiasmo pleno para hacerlo.
Un beso 
Francisco


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