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Algunas Coplas del Departamento de Bolívar [1]

Vidal Antonio Rozo Díaz [2]

En el número uno de la primera época de la Revista de Folclor (noviembre de 1947), publicó el señor Profesor Jaime. Exbrayat un artículo titulado: "Del Folklore Sinuano y Bolivarense", que después complementó con su libro "Cantares de vaquería" publi­cado en 1959. Escritos con galanura, el autor transcribe y explica gran número de coplas recogidas "de labios de legítimos vaqueros en las prolongadas veladas al pie del candil durante las medrosas noches invernales; en un recodo del camino por donde pasaba la novillada o recostado en algún rincón del corral durante la coti­diana labor del encierro y del ordeño". Hoy queremos unir a las ya publicadas por el Profesor Exbrayat, otras cuantas, recogidas hace ya varios años en diferentes lugares del Departamento de Bolívar. Aquí hay coplas oídas en San Estanislao, al norte; en Simití y Majagual, al sur; en Sincelejo y Toluviejo, al occidente; en Colosó, Corozal, Ovejas, San Pelayo, San Jacinto y Sucre, al centro del Departamento, y en Córdoba, Zambrano y Magangué, en las márgenes del Magdalena.

No pretendemos hacer un estudio comparativo ni de difusión ni tratar de explicar aspectos de contacto con la coplería de otras regiones del país, ni hacer especulaciones sobre sus orígenes, formas de expresión o similitud de temas. Nuestra intención es úni­camente darlas a conocer para que personas más capacitadas y expertas en la materia, lo hagan con mayor autoridad que nosotros.

Es muy posible que algunas de las coplas que transcribimos se hayan oído en otras regiones, y aún, que hayan sido recogidas y publicadas en las tan abundantes recopilaciones que los investigadores colombianos han hecho de esta expresión afectiva po­pular, la más numerosa y difundida de nuestro folclor. Esto no sería nada extraño, pues como lo dice Germán Arciniegas: "la copla es volandera, porque se hizo para que volara, y así que nace en un instante de inspiración abre las alas, y que averigüe Vargas a dónde parará en sus vagabundeos". Volando han podido llegar a estas regiones del Departamento de Bolívar, el pueblo las hizo suyas y allí se quedaron y allí fueron oídas.

Siguiendo a muchos autores, vamos a tratar de ordenarlas por temas, para facilitar sú clasificación. Empezaremos por las que se refieren al amor y a las mujeres, ya que este tema ha dado las expresiones líricas más sentidas, desde el requiebro hasta el desengaño y el desprecio:

  1. Eres chiquita y bonita,
    eres como yo te quiero;
    por eso alumbras mis noches
    como precioso, lucero.

  2. Las uvas nacieron verdes
    y el tiempo las maduró,
    mi corazón nació libre
    y el tuyo lo cautivó.


  3. Eres chiquita y bonita
    y delgadita de centura,
    y sirves pa los enfermos:
    yo ya tengo calentura.

  4. Amapolita morada
    de los llanos del pepí,
    si no estás enamorada
    enamórate de mí.

  5. Tan bonito que es el toche
    cuando se está encañonando;
    más bonitos son tus ojos
    cuando están enamorando.

  6. Te quisiera estar mirando
    treinta veces en el mes,
    siete días en la semana
    y un minuto cada vez.

  7. Tres meses estuve en la luna:
    febrero, marzo y abril;
    mujeres he visto mil
    pero como tú... ninguna.

  8. Me puse a sembrá corales
    pa vé como nacían,
    nacieron tan rosaditos
    que tus labios parecían.

  9. Yo te di mi corazón
    partido en cuatro pedazos,
    pero con la condición
    que he de morir en tus brazos.

  10. Amalaya un pecho claro
    y lengua delatadora,
    pa yo decirte cantando
    lo que mi pecho te adora.

  11. Dame un poquito de agua
    que vengo muerto de sé...
    Yo no vengo por el agua
    sino por venirte a vé...

  12. Si yo fuera pajarillo
    no me ocupara en volar,
    me sentara en el camino
    para así verte pasar.

  13. Qué muchacha tan bonita,
    si su padre me la diera,
    un libro yo le comprara
    y a la escuela la pusiera.

  14. Qué bonita la casa nueva!
    qué bonita la varazón!
    bonita la que vive en ella
    que me parte el corazón.

  15. Tres días tenía ya de muerto
    y la tierra me preguntó:
    que si yo te había olvidado,
    yo le contesté que no.

  16. Es cierto lo que dijeron,
    que tú tenías otro amante;
    pero me hago el inocente
    porque no puedo olvidarte.

  17. Si vieras mi corazón
    como un vaso cristalino,
    supieras
    lo que te quiero
    verdadero ángel divino.

  18. En tu puerta puse un pino,
    en tu ventana un cerezo;
    a cada pino un abrazo
    y a cada cereza
    un beso.

  19. Mañana por la mañana
    riega tu casa de flores,
    que te viene a visitar
    el dueño de tus amores.

  20. Mi vida, si tú me quieres
    no se lo digas a nadie;
    ponte la mano en el pecho
    y dile corazón: calle.

  21. Si te rallan como coco
    y te botan el bagazo
    y te queman como leña,
    con la ceniza me caso.

  22. ¿Con qué te lavas la cara,
    que la tienes tan bonita?
    ¿Será con agua de rosas,
    cogida de mañanita?

  23. Ahora sí que canto yo
    con gusto y con alegría,
    porque ya tengo a mi lado
    la prenda que yo quería.

  24. A los ángeles del cielo
    una pluma les pedí,
    de las alas me
    la dieron
    para poderte escribí.

  25. Allí te mando esa carta
    escrita
    con el rocío,
    abrila que está cerrá
    y adentro el corazón mío.

  26. Adiós palomita blanca,
    cintilla de mi sombrero;
    de noche te vengo a ver
    porque de día no puedo.

  27. La mujé que a mí me gusta
    es sacada de los cielos,
    tiene cabellera de oro
    y los ojos dos luceros.

  28. Tú dices que no te quiero,
    pero siempre te he quisido,
    el amor que yo te tengo
    es el mismo que he tuvido.

  29. Sacaré yo tu retrato
    para venderlo muy caro,
    diciendo que es de la Virgen
    nadie me pondrá reparo.

  30. Si tu madre está dormida
    y no quiere despertá,
    asómate por un hoyito
    que yo te quiero besá.

  31. Tus labios son como vasos
    de finos dulces licores,
    no tengo cuando olvidarte
    negrita boquita de flores.

  32. Mis ojos tienen la culpa,
    a ellos debo culpar;
    pues
    mis ojos han mirado
    lo que no puedo olvidar.

  33. Ese es el amor amor,
    el amor que me divierte;
    cuando estoy en
    la parranda
    no me acuerdo de la muerte.

  34. Marina me dio una rosa,
    su madre la regañó;
    más amarilla se puso
    que la rosa que me dio.

  35. No hace ya mucho tiempo
    a un amorcito perdí;
    pero
    al lado en una baranda
    prontico otro conseguí.

  36. Por esta calle me voy,
    por aquella doy la vuelta;
    si me quieres aceptar
    déjame la puerta abierta.

  37. Voy a hacer un inventario
    de todas las señoritas,
    para ver si inventariando
    me toca la más bonita.

  38. Alzó la paloma el vuelo,
    antes de volar cayó;
    el viento que la llevaba
    en sus alas
    la aguantó.

  39. Al pie de tu ventana
    puso una perdiz su nido,
    yo como perdicero
    a tu ventana he venido.

  40. Arriba de aquel cerrito
    estaba un palo de dorao,
    donde ponía mi sombrero
    cuando estaba enamorao.

  41. Arriba de aquel cerrito
    tengo un palito de ají,
    a
    donde engancho mi sombrero
    cuando me acuerdo de ti.

  42. Arriba de aquel cerrito
    tengo un palito enganchao,
    donde cuelgo mi sombrero
    cuando estoy enamorao.

  43. Ayer pasé por tu casa
    con ganas de darte un beso,
    como no te vi en la puerta
    le di un mordisco al cerrojo.

  44. Ya vine y estoy aquí,
    ya salí de mi destierro;
    yo vide quién me lloraba
    en vida y después de muerto.

  45. Cuando dos seres se quieren,
    con los ojos se saludan,
    que también los ojos se hablan
    cuando la lengua está muda.

  46. Según mi interpretación
    escucha y más te diré:
    por qué a mi me gustas
    tú antes del anochecé.

  47. Mañana me voy viajando
    por las orillas del río;
    me gusta tu genio
    alegre porque se parece al mío.

  48. De jazmines, y azucenas
    que brotan del corazón,
    mándeme usted el aguinaldo
    por la primera ocasión.

  49. En la puerta de mi casa
    tengo un palito de aroma;
    puallí pasa
    mi morena
    cuando va pa la maroma.

  50. Anoche soñé, mi amada,
    que dos negros me mataban;
    eran tus hermosos ojos
    que enojados me miraban.

  51. Adiós palomita verde,
    corazoncito amarillo;
    ¿cómo quieres que te quiera,
    si no te encuentro cariño?

  52. He salío de mi tierra
    a ve si olvidate podía,
    y entre más lugares andaba
    más presente te tenía.

  53. Tú fuiste la que pusiste
    tus manos sobre las mías;
    tú fuiste la que dijiste
    que nunca me olvidarías.

  54. Oye prenda mía
    lo que dice aquel lucero:
    que no me eches en olvido
    si mañana yo me muero.

  55. Decime si me querés,
    no me estés atormentando;
    que tú no eres purgatorio
    que me tengas penando.

  56. Ojos negros y serenos
    cual la pintura de un toche;
    ¿cómo me tienes pensando
    a deshoras de la noche?

  57. La cinta para ser cinta
    no debe ser de dos colores;
    la mujer para ser firme
    no debe amar dos corazones.

  58. Amor mío no llores tanto,
    no sea tan embelequero,
    que si el amor no tiene cura
    yo por el amor me muero.


  59. Llorá, llorá, corazón,
    llorá si tiene por qué,
    que eso siempre se ha visto:
    llorar por una mujer.

  60. Dando vueltas en tu cama
    muchas veces te busqué,
    y en vista que no te hallaba
    gotas de sangre lloré.

  61. No tienes que estar llorando
    lágrimas de sentimiénto,
    tú misma tienes la culpa
    por tu poco fundamento.

  62. Lirio blanco no me olvides,
    dime tu significado;
    el amor es muy bonito
    pero es muy desesperado.

  63. Cuando el toro llama a la vaca,
    el novillo se retira;
    qué triste que queda un hombre
    cuando una mujer lo olvida.

  64. Mi vida, yo soy un muerto,
    tú fuiste quien me mataste;
    la vara con que me diste
    ¿en qué palo la cortaste?

  65. No me olvides, alma mía,
    que si me olvidas me muero,
    desterrado en cualquier parte
    comiendo yuca con suero.

  66. De los pájaros del monte
    quisiera ser ruiseñor,
    para vivir a tu lado
    siempre cantando mi amor.

  67. De los pájaros del campo,
    yo quisiera ser el toche,
    para cantarte mis penas
    a deshoras de la noche.

  68. De los pájaros del monte,
    yo quisiera ser el toche,
    para hablar con mi morena
    a altas horas de la noche.

  69. Mi vida, si tú me quieres,
    no me dés pena maldita,
    que la mancha del alma
    con otra pena se quita.

  70. Adiós te digo, mi vida,
    me voy pero no te olvido;
    con la mudanza del tiempo
    vuelve el pájaro a su nido.

  71. Si los suspiros volaran
    y volaran como el viento,
    te llevaran esta carta
    donde está mi pensamiento.

  72. Adiós, conchita de nácar,
    adiós, perla del oriente,
    adiós, jardín de la flor,
    adiós, causa de mi muerte.

  73. Desde aquí te estoy mirando
    como garcita en laguna,
    ¿cómo quieres que me vaya
    sin esperanza ninguna?

  74. Ayer pasó la ruda
    y le pregunté al rudero:
    que si el amor no tiene cura,
    porque yo de amor me muero

  75. Medallita de oro y plata,
    hecha del mejor platero,
    ¿cómo quieres que te olvide
    siendo yo tu amor primero?

  76. Cogollito de limón,
    préstame tu medicina,
    para sacarme una espina
    que tengo en el corazón.

  77. Corazón de piedra dura,
    tú no me quieres a mío
    sabiendo que yo por ti
    paso ratos de amargura.

  78. Me voy, pero no me voy,
    me voy, pero no te olvido,
    aquí tengo que volver
    como la paloma al nido.

  79. Ayer me dijiste que hoy,
    hoy me dices que mañana;
    así me pasas engañando
    hasta que te dé la gana.

  80. Asomate a la ventana
    pa que veas corré la arena;
    mis ojitos van llorando
    porque van pa tierra ajena.

  81. Déjame morir llorando,
    que yo llorando nací,
    y llorando ando buscando
    lo que por loco perdí.

  82. Pregúntale al sacamuela
    cuál es el mayor dolor;
    si al que le sacan la muela
    o al que le quitan su amor.

  83. Al que le sacan la muela
    queda como descansao,
    al que le quitan su amor
    queda muy desesperao.

  84. Me fui para ver
    si olvidarte podía,
    cuando más lejos me hallaba
    más presente te tenía.

  85. Aguila que vas volando
    y en el pico llevas hilo,
    préstamelo para coser
    este corazón herido.

  86. Toma niña, esta paloma
    que volando la cogí;
    tu madre quedó llorando
    como yo lloro por ti.

  87. Ya mis patos no se bañan
    con agua de por aquí,
    ya mudaron lavadero
    desde que mi amor perdí.

  88. Le parece a la señora
    que todo se lo merece;
    cuando Dios manda la luz
    para todos amanece.

  89. Yo me enamoré de un aire,
    del aire de una mujer;
    como la mujer es de aire
    en el aire me quedé.

  90. Tantos, tantos como vienen
    de tu tierra pa la mía,
    ni saludes me mandaste,
    qué voy a hacer, vida mía.
  91. Hasta la almohada en que duermo
    tiene lástima de mí,
    de ver cómo gimo y lloro
    cuando me acuerdo de ti.

  92. Si la almohada en que yo duermo
    contigo pudiera hablar,
    te contaría cuántas noches
    por ti me ha visto llorar.

  93. Adiós, que me voy, adiós...
    ¿qué me dejas de recuerdo?
    los ojos para que llores
    porque yo quizás no vuelvo.

  94. La piedra con ser la piedra
    siempre le entra la gota de agua:
    tan sólo a tu corazón
    no le entra ni una palabra.

  95. No hay corazón como el mío,
    que sufre y calla sus penas;
    corazón que sufre y calla
    no se le encuentra onde quiera.

  96. Dime lirio, dime rosa,
    dime clavel encarnado,
    dime cuál es el remedio
    para el hombre enamorado.

  97. Hasta luego prenda mía,
    hasta luego majestá,
    yo te llevo en mis recuerdos
    porque nunca me has de amá...

  98. Señores, yo estoy de luto,
    ni a la ventana me asomo,
    gócela quien la merece,
    yo con verla me conformo.

  99. Yo no quiero que te vayas,
    ni tampoco que te quedes;
    yo no quiero quedar solo
    ni tampoco que me dejes.

  100. Calle arriba, calle abajo
    va mi pañuelo volando,
    y en las punta va diciendo:
    ya mi amor se está acabando.

  101. Cuando me voy a acostar
    la cama no me recibe,
    yo me vuelvo a levantar,
    me acuerdo de quien me escribe.

  102. La mujer es como el niño,
    que se enoja y bota el pan;
    si la tratan con cariño
    vuelve y coge, si
    le dan...

  103. Y te fuiste y me dejaste
    para ver si me moría;
    embustera, te engañaste,
    no me he muerto todavía.

  104. El amor es una mancha,
    es una mancha morada;
    en teniendo amores nuevos
    está la mancha quitada.

  105. Asomate a la ventana
    y ves lo que van vendiendo;
    la camisa de tu amante
    toda llena de remiendos.

  106. El diablo a mí me libre
    del demonio de la suegra;
    prefiero llorar a solas
    un amor que se me fuera.

  107. El amor que puse en ti
    en una rama se quedó,
    vino un fuerte remolino:
    rama y amor se llevó.

  108. Dices que me estoy muriendo
    por amor que no me tienes;
    mañana ya escampará
    porque esta noche ya llueve.

  109. El tabaco que se apaga
    no lo vuelvas a encender;
    la mujer que ya no quieras
    no la vuelvas a querer.

  110. Déjala que vaya y venga
    para ver como le va,
    si quiere volver que vuelva,
    si no que se quede allá.

  111. Si crees que me estoy muriendo
    porque me hayas olvidado,
    otras tengo que me atienden
    con mucho y mejor cuidado.

  112. No importa que me desprecies,
    para mí es indiferente;
    no me besarán tus labios
    ni me morderán tus dientes.

  113. Por aquí me voy metiendo
    en la raíz de la cañabrava;
    la mujer es la que pierde,
    el hombre no pierde nada.

  114. Otras mejores que tú
    y de mejor merecimiento,
    me lavan los pies con vino
    para tenerme contento.

  115. Yo sembré la hierbabuena
    donde el agua no corría,
    yo le di mi corazón
    a quien no lo merecía.

  116. Mírala cómo se fue
    diciendo que me quería,
    conmigo eran las caricias,
    con otro se divertía.

  117. La gallina puso un huevo,
    el pollo salió copetón;
    pa la mujer coqueta
    el hombre sin corazón.

  118. El hombre trabajador
    no goza a mujer bonita;
    porque en lo. mejor del tiempo
    viene el flojo y se la quita.

  119. El hombre trabajador
    no goza de mujer bonita;
    porque la mejor mazorca
    viene el pájaro y la pica.

  120. No habrán más conversaciones
    de tu persona conmigo,
    ya no dirán tus amigos
    que yo soy tu perdición.

  121. El hombre que cree en mujer,,
    no sabe
    ni lo que tiene;
    las mujeres son candaos
    que toda llave les viene.

  122. Arrímate para allá,
    dame un laíto de tu cama;
    soy un pobre peregrino
    que se va por la mañana.

  123. Mañana cuando me vaya
    yo te dejaré que hacer:
    una aguja y un dedal
    pa que aprendas a coser.

  124. República de Colombia,
    Nuevo Reino de Granada;
    para todos hay mujeres
    sólo para mí no hay nada.

  125. Las mujeres de este tiempo
    piden casa de balcón,
    y cocina de siete varas
    sin saber pegar un botón.

  126. Las muchachas de hoy en día
    quieren casa de balcón,
    peineta sobre peineta
    y no saben pegar un botón.

  127. Me enamoré de una chica,
    de esas que visten de raso;
    y ella me respondió
    no gaste pólvora en gallinazo.

  128. Ayer pasé por tu casa
    con el agua a la rodilla,
    no me pudiste decir:
    arremángate que te mojas.

  129. Cuando te veo venir
    pongo mi amor en derecho,
    el corazón se me pone
    como una fruta de aguacate...

  130. De la mula la patá,
    del caballo la carrea,
    de las mujeres bonitas
    la cincha y la gurupera.

  131. En la puerta de mi casa
    tengo un
    pozo de agua clara,
    donde
    pasa mi muchacha
    sinvergüenza y lavacara.

  132. Mi madre me dio un consejo:
    que no fuera enamorao;
    cuando viera a una muchacha
    me le fuera de medio lao.

  133. Si la familia no quiere,
    siempre me caso con ella;
    si ella me mienta mi madre
    yo le contesto: la de ella.

  134. La vecina de ahí en frente
    me mira siempre de lao,
    no quiere mirar de frente
    porque cree que estoy pullao.

  135. Olé, lé, lé, lé, olé, lé, lé, lelá
    toda la noche yo dormí con ella,
    ella en mi cama
    y yo en la cama de ella.

  136. Tengo que comprá un guache,
    maracas y cascabé,
    pa ver si por medio de eso
    me consigo una mujé...

  137. Cuál es el sistema malo
    que el hombre puede tené;
    en el monte la culebra
    y en la casa,
    la mujé ...

  138. De noche me enamoré
    de una morena bonita;
    pero de día que la fui a vé
    era tuerta la maldita.

  139. El que se enamora .
    de una mujer de teatro,
    es como el que tiene hambre
    y le dan bicarbonato.

  140. De la mujer refranista
    nadie debe confiar:
    la que le gusta el refrán
    para lo malo está lista.

  141. La indirecta que me echaste
    tírala entre el bahareque,
    que tu madre es una pilla
    y tu padre un alcahuete.

  142. Rosa te puso tu madre,
    por ser tan desgraciá;
    no sabiendo que las rosas
    siempre acaban deshojá ...

  143. Cuando supe que te fuistes,
    que te embarcaste en la playa,
    de corazón pedí a Dios
    que te picara una raya.

  144. En la puerta de mi casa
    tengo un palito de aroma;
    tengo esperanzas en Dios
    que la lengua
    se te coma.

  145. Tengo esperanzas en Dios
    que un rayo te ha de caer,
    para que veas en la muerte
    lo que la lengua hace perder.

  146. En esta calle vive
    la que no me quiere hablá:
    por eso la tengo puesta
    la culebra mapaná.

La sátira, la ironía, la exageración, son las notas sobresa­lientes en las coplas que siguen:

  1. Adiós Conchita,
    que ya nos vamos
    la chicha la bebemos
    y el guarapo lo botamos.

  2. Mañana me voy de aquí,
    porque aquí no matan vaca;
    las muchachas de esta tierra
    tienen la canilla flaca.

  3. Al enamorado bobo
    lo ponen de centinela,
    con la boca llena de baba
    sin tener dolor de muela.

  4. Para el hombre enamorado
    el tabaco y
    la
    candela;
    para el toro: la garrocha,
    para el caballo: la espuela.

  5. Dicen que van a coger
    los que beben aguardiente;
    bebe el Papa, bebe el cura
    y también el Presidente.

  6. Como dijo Pedro Nolasco
    cuando llegó al parrandón:
    no tomo de la botella,
    yo bebo del garrafón.

  7. Con un tropezón que di
    todo el mundo se admiró,
    otros tropiezan y caen
    cómo no me admiro yo.

  8. Dicen que la suerte mía
    no es muy mala ni muy buena,
    porque me acuesto en mi cama
    y amanezco en cama ajena.

  9. El que principia y no acaba
    de pelar a una paloma,
    qué dolor no le quedara
    que venga otro y se la coma.

  10. Señores, traigo noticias:
    que ya el diablo se murió;
    señores, yo vi los huesos
    donde el tigre lo mató.

  11. De toas las hijas que tengo,
    Juanita es la zaramulla;
    y le dice al tambolero:
    compae, tóqueme la pulla.

  12. Dicen que Zabala tiene
    trapiche y cañaveral;
    embustero quien lo dice:
    Zabala no tiene ná.

  13. Tejiendo la triste malla
    me cogió la mañanita;
    por irme a casar con Pepa
    me casé con Margarita.

  14. Ay! cantemos Pacho André
    al son de la tamboreta;
    la niña que he de querer,
    me está torciendo la jeta.

  15. Las niñas de Pasonuevo
    no les gusta usar las trenzas,
    les gusta el borrego alante
    pa andá con la repelencia.

  16. No te vayas por el camino reá,
    mejor vete por la verea,
    que las hijas de Gregorio Tová
    la que no muerde, patea...

  17. Me gusta bailar con Lola,
    porque Lola baila bueno;
    Lola se deja llevar
    como caña pa'el ingenio.

  18. Las muchachas de Antonino
    son bonitas y bailan bien,
    pero tienen un defecto:
    se ríen de to el que ven.

  19. En la calle de cuatro vientos
    hay dos cosas que admirar:
    las trenzas de Goya López
    y el bigote de Marcial.

  20. Rosa Amelia ya se fue
    con un policía de abajo,
    con la cara ni un mondongo
    y la boca como un cuajo.

  21. Las hijas de fulanito
    parecen arenca frita,
    con su cara en la ventana
    asustan de mañanita.

  22. Yo me voy pa'l barrio arriba
    porque hay mucho que comer;
    plátano maduro y queso
    y aguardiente pa beber.

  23. A mi no me eches las puyas
    porque yo las sé labrá;
    yo soy como la taruya
    que en el agua sé nadá.

  24. Vámonos ya de aquí,
    de la puerta de la iglesia,
    que a las ánimas benditas
    ya les duele la cabeza.

  25. Esta casa no es de palma,
    esta casa es de papel,
    la hizo Gabrielito
    pa sus hijos y su mujer.

  26. Yo no como la gallina
    por no quitarle la pluma;
    el que con candela cena
    con agua se desayuna.

  27. Yo no como la gallina
    por no arrancarle las plumas;
    aquel que puyao se acuesta
    con agua se desayuna.

  28. Allá arriba de aquel cerrito
    mataron una gallina,
    y del buche le sacaron
    el retrato de tu madrina.

  29. Arriba de aquel cerrito
    me llamaron. comer:
    costillas de puerco flaco
    y rabadilla de mujer.

  30. Arriba de aquel cerrito
    me llamaron a comer:
    estaba la olla puesta
    y los pescaos sin coger.

  31. Calla, calla burriquito
    si no sabes rebuznar,
    la silla te tengo puesta
    y el freno lo mandé buscar.

  32. Esto dijo la gallina
    cuando la iban a matar:
    este vial no tiene cura,
    pongan l’agua a calentar.

  33. Una camisa sin puños,
    sin cuello y sin delantera,
    quitándole el espaldar
    vamos a ver que le queda.

  34. El aguardiente está preso
    en una cárcel de vidrio,
    yo lo mandé soltar
    porque es el mejor amigo.

  35. La varita de San José
    todos los años florece;
    la vergüenza de
    los
    hombres
    se ha perdido y no aparece.

  36. El cura de Babilonia
    no me quiere confesar,
    porque me encontró poniendo
    cada cosa en su lugar.

  37. Llámame como quieras,
    como me quieras llamar;
    candela de abajo el agua
    yo también la sé sacar.

  38. Cuando estés cortando leña
    no cortes la rama gacha,
    que las viejas de este tiempo
    se quieren volver muchachas.

  39. Ya están los trabajadores
    haciendo la carretera,
    para que pasen los carros
    de las niñas de primera.

  40. Ya están los trabajadores
    haciéndose la cuneta,
    para que cuando llueva
    el agua y que no se meta.

  41. Yo no como la panela
    porque me ensucio los deo;
    adiós muchacha bonita
    me llevan para el sorteo.

  42. Corazón de chifla chifla,
    corazón de chifla entero,
    ¿cómo quieres que te chifle
    si no me chiflas primero?

  43. Arrempújele p'arriba
    si la sabe arrempujar,
    que l’agua deste molino
    corre por su manantial.

  44. Señores los que me oyeron,
    no me murmuren la voz,
    que me ha dado el romadizo
    y me quiere dar la tos.

  45. Del cuero de una garrapata
    que yo maté en mi pajal,
    hice dos mil petacas
    y cien sogas pa enlazar.

  46. Mi abuela tiene una vaca
    tan mansita y tan lechera,
    que da un quintal de queso
    y bebe leche tóo el que quiera.

  47. Yo vi a la muerte desnuda
    recostá a una paré,
    y de verla tan maluca.
    cogí un palo y la maté.

  48. Todos los licores juntos
    tienen mala condición,
    cuando llego a la playa
    yo pregunto por el ron.

  49. Lo que dijo el armadillo
    cuando anda de cueva en cueva:
    en metiendo la cabeza
    aunque el rabo quede afuera.

  50. La mujer que a los cuarenta
    todavía no se ha cacao,
    que Dios la saque de penas
    y la coloque a su lao.

  51. Ah malaya! quién tuviera
    la virtud del aguardiente:
    que a los mudos hace hablar
    y a los cobardes valientes.

  52. Dicen que ya se la llevan,
    pero la vuelven a traer,
    para que el que no se la ha aprendido
    se la acabe de aprender.

    Las viejas en la cocina
    todo lo vuelven bulla,
    con esa cara arrugada
    y ese pelo de cabuya.

  53. Yo vi correr un piojo
    por un látigo mojado,
    para zaramullo un cojo
    y pa guapo un jorobado.

  54. Yo quiero aprender a bogá,
    pero veo que es mal indicio,
    porque el agua tiene un vicio
    que quien no nada se ahoga.

  55. Tengo lagaña en un ojo,
    tengo moco en la nariz,
    tengo catarro en el pecho
    y en el ano una lombriz.

  56. Sobre lo mojao que llueva,
    dijo ño Cuarda cantando;
    parate firme Sabina
    que ya te veo tambaliando.

  57. No gusto de mujer casada
    porque huele a jerbedura;
    me gustan las señoritas
    que huelen a piñamadura.

  58. Los pajarillos de Europa
    pensaron hacer un nido
    en parte que no les toca,
    ese es trabajo perdido.

  59. Si la guacharaca supiera
    la fuerza que tiene un tiro,
    ni comiera, ni bebiera,
    ni saliera de su nido.

  60. Ayer tarde vi a un toche
    picando a una flor morada;
    fuera toche o no lo fuera
    picando la flor estaba.

  61. Dicen que el sapo muerde,
    yo digo que eso es guayaba
    cogiéndole por las patas
    no tiene lugar a nada.

  62. En un baile de gallinas
    se metió una cucaracha,
    por estar de bailarina
    le quebraron una pata.

  63. Primero canta el sapo
    pa después cantar la rana,
    si quieres cantar conmigo
    ponte los dientes Damiana.

La filosofía popular se expresa en versos llenos de sabiduría, como los siguientes:

  1. Recibe lo que te den
    y agradécelo constante;
    que el que no tiene que dar,
    una flor es un diamante.

  2. Cuando vayas a comprar paño
    pide la muestra en la entrada;
    que la mujer adornada
    por dentro es que tiene el daño.

  3. Comunícame tus males
    si dolencias. te lastiman,
    que males comunicados
    si no se curan se alivian.

  4. Si la gracia se comprara,
    yo comprara una botella;
    la gracia la tiene aquel
    que nace y vive con ella.

  5. Triste de verte triste,
    yo consolarte no puedo,
    porque uno que está más triste
    ¿cómo puede dar consuelo?

  6. Adiós, te dije mi vida,
    por si acaso no volviere;
    que el hombre sabe onde nace
    pero no sabe onde muere.

  7. A todo el que te pida dále,
    que necesidá tendrá;
    al que tiene
    se le acaba
    y el que no tiene, tendrá...

  8. Con el que se va, me voy,
    con el que se queda, me quedo;
    la gallina pica el maíz
    pero se lo traga entero.

  9. Tras el tiempo viene el tiempo,
    sobre el tiempo, temporá;
    así como cambia el tiempo
    se cambia la voluntá.

  10. Servir para merecer
    nadie lo consiguió,
    siempre viene mereciendo
    aquel que menos sirvió.

  11. Este cantar y bailar
    tiene al diablo en la cabeza;
    al que no lleva la carga
    le parece que no pesa.

  12. Me tiro la manta al hombro,
    me riego como el bujío;
    que no hay frío sin calentura
    ni calentura sin frío.

  13. Un mono que por ventura
    sube a los copos de un trono,
    por muy alto que se suba
    nunca deja de ser mono.

  14. Con mi vista esta ciego,
    hoy sin vista veo muy claro;
    que es muy malo ser muy bueno.
    Todo con exceso es malo.

  15. Dicen que el ají chivato
    pica más que la pimienta;
    más pica una mala lengua
    que sin preguntarle cuenta.

  16. Palomita, si volares,
    no vueles tan arriba,
    que la sombra de ese palo
    no te dura toa la vida.

  17. Lágrimas que no pudieron
    tanta dureza ablandar,
    con qué gusto van al mar
    si del mar mismo salieron.

  18. Es malo buscar padrinos
    antes de nacer el niño,
    porque después viene a ser
    compadre, padre y padrino.

  19. De negro viste el amor,
    de celeste viste el cielo,
    no hay cielo sin el azul
    ni amor que no traiga celo.

  20. Las flores que ayer se vieron
    llevando aromas al cielo
    hoy se miran deshojadas
    y esparcidas por el suelo.

La muerte, siempre presente en la mente campesina, es el tema de las quince coplas que a continuación transcribimos:

  1. Al muerto cuando se muere
    se le canta la mangona,
    se le echa la tierra encima
    pa que el gusano lo coma.

  2. Si la muerte me matare
    no llevo ningún doló;
    mueren pobres, mueren ricos,
    la muerte barre con tóo...

  3. Con la muerte no hay tu tía,
    ni hay quien pueda salvarse,
    y aunque sea de fina clase
    siempre se le allega el día.

  4. Cada vez que paso y miro
    las puertas del camposanto,
    le digo a mi cuerpecillo:
    allí será tu descanso.

  5. Yo me llamo: "siempre tengo",
    cuando no es hambre es hartura;
    todo lo que mata es muerte,
    a nada de esta vida dura.

  6. Si alguno te preguntare
    por la salú del enfermo,
    le dice que está mejor,
    llegando ya al cementerio.

  7. Ya venimos al cementerio,
    ya venimos a cavar,
    ya traemos el cadáver,
    lo venimos a enterrar.

  8. La muerte de Juan Payares
    cuando se supo en el río,
    lo lloraban por las calles
    los niños recién nacidos.

  9. Cuando mi compae se muera,
    cuando ya esté entre el cajón,
    le pondré sus cuatro velas
    y adentro su media de ron.

  10. Yo puse un telegrama
    que nadie me contestó,
    pa decile a la mae de Mecho
    que ya Mecho se murió.

  11. En la sala estoy tendido
    que ya me lloran por muerto,
    estarán rezando al cuerpo
    pero mi alma está contigo.

  12. Si quieres amar a otro
    espera que yo me muera;
    después de mis nueve noches
    lugar y tiempo te queda.

  13. Cuando yo me muera,
    quién me llorará;
    me llorarán los perros
    de la calle de atrá.

  14. Si porque te quiero quieres
    que yo la muerte reciba,
    eso es lo que yo no quiero:
    morir para que otro viva.

  15. Muchacha dile a tu madre
    que la muerte está caliente,
    que lo que se ha de comer la tierra
    que se lo coma la gente.

Cantas al trabajo:

  1. Mientras más trabajo tengo
    vivo con más alegría,
    porque los mismos trabajos
    me sirven de compañía.
  2. Mi madre me dijo a mí
    sentada en su taburete:
    trabajando es que se tienen
    las niguas y los billetes.
  3. Búscale la cama al monte,
    hombre: el monte no tiene cama;
    la cama que tiene el monte
    es darle soco con gana.
  4. Cuando la luna declina
    debajo de los mameyes,
    me voy a buscar mis bueyes
    que es ya hora de la fagina.
  5. Yo pido a mi Dios benigno,
    salud y fuerza sin par,
    lo demás yo me lo gano
    con mi fe de trabajar.
  6. Gloria al fecundo trabajo,
    fuerza de la humanidad;
    yo lo bendigo y ensalzo
    porque es la felicidad.

  7. El hombre trabajador
    él solito se divierte,
    con los ruidos del monte
    y el sonido del machete.

  8. Levántense mis hijos,
    vámonos a trabajar;
    trabajo no busca a nadie
    si no lo van a buscar.

  9. Quién fuera como Marcial
    para arreglar un trabajo,
    carga arriba o carga abajo
    lo que quiere es trabajar.

  10. Un gallo con tantas plumas
    no se puede sostener,
    y un escribano con una
    mantiene hijos y mujer.

  11. Un gallo con tantas plumas
    sí se puede sostener,
    escarbando con sus uñas
    mantiene hijos y mujer.

Su actitud ante la pobreza la canta el campesino a veces con amargura, a veces con resignada ironía:

  1. Si la justicia me encuentra
    jugando con los ladrones,
    le digo al señor alcalde
    que quien no roba no come.

  2. Si por pobre me desprecias,
    busca un rico que te dé;
    el pobre da lo que tiene,
    el rico da con los pies.

  3. Dicen que el hambre mata,
    yo digo que eso es mentira;
    ¿cómo hay gente en Hatoviejo
    sin comer toda la vida?

  4. Desde principio del año
    plata no la necesito,
    yo tengo mi negocito
    para pasar el verano.

  5. Con un palo de guayaba
    que tengo dentro el solar,
    tengo para comprar
    todo lo que a mí me agrada.

  6. Soy pobre porque no tengo
    plata como el poderoso,
    pero como soy dichoso
    con la dicha me mantengo.

  7. A mí me llaman el sucio,
    será porque no me lavo,
    porque no tengo jabón
    ni plata con qué comprarlo.
  8. Ca vez que voy a la plaza
    me da aquello en que sentir,
    en ver que todo está ahí
    y la plata está muy escasa.

  9. Ay! qué triste situación
    la que estamos atravesando:
    se ha perdido la moneda
    sin saber cómo ni cuándo.

  10. ¿Quién desprecia oro por cobre,
    ni agua dulce por salobre?
    ¿Quién desprecié uno de su tierra
    por un forastero pobre?

  11. Gracias a Dios que yo tengo
    dos camisas demudar:
    una que se me acabó
    y otra que voy a comprar.

  12. El hombre que roba al pobre,
    un pavo o una gallina
    o una moneda de cobre,
    merece la guillotina.

  13. Yo no soy tan colorado
    y menos visto de azul;
    yo soy del que esté arriba
    y algo me haya dado.

  14. El que nació para chimbo
    y lo quieren adelantar,
    cuando llega a real y medio
    ya se le ha perdido el real.

  15. Mazamorra por la mañana,
    mazamorra a medio día,
    mazamorra por la tardecita
    como si fuera comida.

  16. La política se ha puesto
    que es una calamidá,
    que el que quiere un puestecito
    se tiene que arrodillá.

Pero el coplero canta orgullosamente a su canto:

  1. Abran la rueda señores,
    que la riña va a ser buena;
    un gallo es del Arenal
    y el otro de Cartagena.

  2. Cuando me pongo a cantar
    hago lo que me da la gana;
    de mi pecho hago una torre
    de mi voz una campana.

  3. De Sabanas de Bolívar
    yo soy el mejor cantor;
    yo junto miel con acíbar
    para las penas de amor.

  4. Quien quiera cantar conmigo
    tiene que tener memoria,
    porque yo aprendí a cantar
    con los santos de la gloria.

  5. Quien quiera cantar conmigo
    tiene que tener talento,
    pues yo aprendí a cantar
    ya los siete sacramentos.

  6. Si quieres cantar conmigo
    vámonos para la Pileta,
    que a un burro como tú,
    yo lo jalo por la jeta.

  7. No está la monta en cantar,
    ni en el cantar está tánto,
    sino en tener buen oído
    y darle consonancia
    al
    canto.

  8. Yo no canto con cotorras
    ni con loros del manglar,
    yo canto con las personas
    que se sepan explicar.

  9. Yo no canto porque sé
    ni porque mi voz es buena,
    pero me voy arrimando
    donde rumba la vihuela.

  10. Si quieres cantar conmigo
    vámonos pa'1 otro lado,
    que
    los
    burros como tú
    los pongo a cargar pescao.

  11. Quién es ese cantaor
    que canta tan menudito:
    se parece a la yegua panda
    con su potro más pandito.

  12. Quién es ese cantaor
    que canta por los rincones:
    parece petaca vieja
    roída de los ratones.

  13. Deja la cama y el sueño,
    despierta si estás dormido,
    quiero que te levantes
    para que cantes conmigo.

  14. La mujer que a mí me gusta
    es la dueña de mi amor,
    canta Catalina mía
    que después cantaré yo.

La afirmación de la personalidad, la jactancia del propio valer, se expresan así:

  1. Por grande que un hombre sea,
    nunca miedo me inspira,
    ni que hable, ni que grite,
    ni que me apriete la barriga.

  2. Cuanto más grande sea un hombre
    es más noble y generoso,
    estando con las mujeres
    entonces es cuando es sabroso.

  3. Echa la cabuya al agua
    y dále vuelta al aji;
    que si no tienes vergüenza
    yo tengo pa darte a ti.

  4. No hay hachero como yo,
    que todo el mundo me busca,
    porque no respetobpalo
    con mi hachita maluca.

  5. Si se quema la sabana
    déjela que eche humo,
    ninguno es mejor que yo
    ni yo mejor que ninguno.

  6. Dicen que el río es de leche
    y sus orillas de cazabe;
    yo nací para aprender
    y enseñar al que no sabe.

  7. Mi madre es una cometa,
    mi padre un rayo feroz;
    hijo de cometa y rayo
    digan quién puedo ser yo.

  8. Yo soy el toro sinuano
    de cachos sin afilá;
    que al que se meta en el medio
    lo parto por la mitá:

  9. Quien tiene yuca que arranque
    quien ñame tiene, que dé,
    que mañana gasto yo
    con la mano y con el pie.


  10. A donde dices que bailo
    jamás he pintao
    mi planta,
    yo bailo con todas juntas:
    con la negra y con la blanca.


  11. Dijo Sebastián Guerra
    cuando vino de la loma:
    cuando toco el acordión
    la que no baila se asoma.


Algunas coplas con, el negro cómo tema


  1. Me puse a bañar a un negro
    a ver que color cogía,
    ende más agua le echaba
    más negro se me ponía,


  2. El negro junto del blanco
    ningún papel representa;
    que el negro no se da cuenta
    que parece. un mico manco.


  3. Si ves a un blanco comiendo ,
    con un negro en compañía,
    el blanco le debe al negro
    o es del negro la
    comida.


  4. Un negro conservador es
    música que no suena,
    es como un parche en las nalgas
    cuando el dolor es de muela.


  5. La mujer que quiere a un negro,
    tiene negro el corazón;
    porque el amor de los negros
    es negro como el carbón.

    Religiosas

  6. El día en que María nació,
    estaba la luna en creciente,
    estaba la noche oscura,
    lloviendo y el sol caliente.


  7. Arroyito corretón,
    donde corre el agua fría,
    donde se bañan las santas
    Margarita y Rosalía.


  8. Cuando Cristo dijo misa,
    repicaron las campanas,
    las repicó San José
    a las cinco de la mañana.


  9. Santísimo Sacramento
    ¿ónde vas tan de mañana?
    voy a visitar a un enfermo
    que está de muerte en la cama.



  10. Jesucristo aprendió a leer
    en mesa de escribanía;
    que no hay hombre como
    Dios ni mujer como María.


  11. Moreno pintan a Cristo,
    morena a la Magdalena,
    moreno es el bien que adoro,
    viva la gente morena.

  12. Bendita la Virgen del Carmen
    de todos tan adorada;
    líbramede estos trabajos
    y dáme una buena jugada.

  13. Por ser la primera vez
    que en esta montaña canto
    Gloria al Padre, Gloria al Hijo
    Gloria al Espíritu Santo.

  14. El pájaro diostedé
    tiene el nombre de Jesús,
    cuando va a tomar el agua
    con el pico hace la cruz.


  15. Santísima Cruz de Mayo
    ¿pa'onde vas tan de mañana?
    voy a donde los enfermos
    que están graves en la cama.


  16. Estando los santos juntos,
    se presentó San Silvestre;
    San Agustín que lo ve...
    carajo!... ¿qué santo es éste?

El señor Luis Felipe Ramón y Rivera, en su trabajo "Una interpretación psicológica del coplero popular", hace resaltar el hecho del carácter masculino de las coplas, nosotros hemos encontrado en el Departamento de Bolívar, unas cuantas que evi­dentemente son de procedencia femenina y que las transcribimos a continuación como terminación de este trabajo:

  1. Mañana se van los bogas,
    yo también me voy con ellos;
    porque los bogas me dan
    pomadas para el cabello.


  2. El olor de la piña
    se lo llevó la brisa;
    ninguna me pone el pie
    en planchar una camisa.


  3. Yo como cortadora,
    solita te corto a ti;
    te corto los calzonarios
    a la moda de París.


  4. Ya el sol se está, metiendo
    y mi amante no ha venío;
    quien sabe que picarona
    me lo tiene entretenío.


  5. Nosotras las pilanderas,
    pilamos y más pilamos;
    oficio de majaderas
    que ni el afrecho ganamos.


  6. Muerto yo te quiero ver
    en el fondo de la iglesia;
    vaya el hombre a los infiernos,
    la mujer no se desprecia.

  7. No me digas lirio rojo,
    ni clavelito encantado;
    que los hombres de este tiempo
    son flojos y enamorados.


  8. Desde que te vi venir
    con tu sombrerito alón,
    me dije que eras vamuno
    carita de perro andón.


  9. Pobrecito tambolero
    de la camisa de listao,
    lo quisiera yo tené
    en mi pecho retratáo.


  10. Que bonito tamborero
    que toca con atención,
    yo lo quisiera así entero
    metío en el corazón.


  11. De día se ve el sol
    y de noche los luceros;
    quítate de aquí maluco
    y no seas tan embustero.


  12. Por arriba corre el agua,
    por debajo piedrecitas,
    ¿cómo quieres que te quiera
    si por mí no solicitas?


  13. Qué me miras, qué me ves,
    qué me quedas reparando;
    en tus manos me tuviste,
    nadie me anduvo quitando.


  14. Allá viene la luna llena
    con su corazón morado,
    a ninguna mujer le gusta
    que le quiten su enamorado.


  15. Allá viene la luna triste
    con su corazón herido,
    a ninguna mujer le gusta
    que le quiten su marido.


  16. Allá en aquel ranchito
    está un palito de ají,
    me dice mi enamorado
    que no pase por ahí.


[1] Vidal Antonio Rozo Díaz, Algunas Coplas del Departamento de Bolívar, Revista Colombiana del Folclor, Volumen III, número 8, segunda época, Imprenta Nacional, Bogotá, 1963, pág. 115-135.

[2] Vidal Antonio Rozo Díaz, (no tengo datos de este autor)


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