Esta variedad del joropo que sólo puede serlo en cuanto a la letra del texto, tuvo posiblemente en sus orígenes un carácter festivo y satírico como su nombre lo indica. Hoy es un capricho musical sin compromiso de tema y asimilado a joropo normal en lo vocal, instrumental y coreográfico.
Miguel Angel Martín
Se le dice también Zumbador, quizás por el nombre de un pato migratorio de color rojizo.
Este romance que se canta por golpe de zumba-que-zumba. [Miguel Angel Martín]
Cantando un zumbaquezumba fue que yo me enamoré Y si lo vuelvo a cantar me enamoraré otra vez.
Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, y cuatro que son catorce y dos que son dieciséis dígame usted camarita lo que le puedo aprender.
Dígame usted compañero cantando un zumbaquezumba lo que le puedo aprender cuántos pelos tiene un mico acabado de nacer ¿y cuántas coyunturas tiene la culebra macaurel?
La pregunta que usted me hace se la voy a responder: El mico tiene dos pelos que no se le pueden ver, la chiquita tiene treinta y la grande treinta y seis.
Mañana me voy pa’ Francia ¿qué se le ofrece a usted? ya me le pongo a la orden mándeme sin interés cantando un zumbaquezumba mándeme sin interés. Saludes a mi mario por si se encuentra con él que siete años lo he esperado y siete lo esperaré y si a los siete no viene de monja me meteré.
Su mano no lo conozco ni tampoco sé quién es diga señora siquiera en dónde lo encontraré cantando un zumbaquezumba en dónde lo encontraré.
El es bajito de cuerpo ¡ay! de cuerpo, y de habla muy cortés monta en un caballo blanco caballo muy palomés en una silla vaquera hecha de cuero de res.
Por las señas que me da cantando un zumbaquezumba su marido muerto es en una mesa de dado quique lo mató un francés.
Qué desconsuelo señor ¡ay! señor yo de esto me moriré con mis hijos huerfanitos yo no sé que voy a hacer.
Si se casa usted conmigo cantando un zumbaquezumba de padre les serviré y no será ustá más viuda ni soltero yo seré.
Con usted yo si me caso cantando un zumbaquezumba y una condición pondré que no juegue más los dados o viuda seré otra vez, cantando un zumbaquezumba o viuda seré otra vez.
[1]Guillermo Abadía Morales, La Música Floklórica Colombiana,Dirección de divulgación cultural, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 1973, pág. 83.
[2]Folklorista nacido en Bogotá en 1912. Es autor de cerca de 30 libros sobre el tema del folklor.