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La hecatombe es real

Revista Cromos 4.525 Noviembre 8 de 2004. Sobre una foto de Gloria Castrillón

Foto de Gloria Castrillón. Revista Cromos. Publicada en noviembre 8 de 2004.

El insinuante título pasó desapercibido para los "analistas". Solamente Plinio Apuleyo y yo miramos con horror este artículo político en una revista de reinas de belleza. Era el esfuerzo desesperado de Raúl Reyes para dar prueba de su sobrevivencia, pues no mojaba prensa desde hacía años. Gloria Castrillón ha reconstruido el viaje en la edición de Cromos de esta semana con el artículo "Así se llegaba al campamento de Raúl Reyes". 

 

“¿Qué dirá el terrorista Raúl Reyes –terrorista fantoche de apariciones internacionales, terrorista vedette de los medios de comunicación, que cobardemente se esconde en la selva ecuatoriana, contra el consentimiento del Ecuador–? Desde allí se lucra del negocio de la coca, cínicamente desconoce su condición de terrorista, para posar de vedette internacional y de fantoche.”

Álvaro Uribe, Octubre 20 de 2006

Francisco Cifuentes

La muerte del guerrillero Raúl Reyes abatido por tropas colombianas en un operativo en territorio ecuatoriano ha generado reacciones comprensibles y exageradas de presidente Correa e incomprensibles, exageradas y teatrales del presidente Chávez; también la documentación incautada en el campamento del guerrillero muerto ha puesto al descubierto lo que era vox populi, y que se sabía desde hace años: que los delincuentes utilizaban los territorios de esos países como santuarios inviolables para refugiarse del acoso a que estaban sometidos por la persecución de las fuerzas militares colombianas. Esa sensación de invulnerabilidad por encontrarse en suelo extranjero y los efectos de las nuevas tecnologías, teléfonos satelitales, computadores personales, fueron el origen de errores imperdonables que llevaron a la muerte del primero y al desenmascaramiento de los segundos en sus conductas alevosas que estaban cometiendo como gobernantes contra Colombia.

Los documentos 

Por las reacciones de los dos mandatarios, lo que debió ser un problema solucionable diplomáticamente, se entró en una escalada de agravios verbales inconcebibles y de acciones represivas contra el gobierno colombiano que ahora involucran movilizaciones de las fuerzas militares de los tres países, No debe descartarse que se llegue a absurdos choques armados. El origen, al parecer, de la vehemencia de las declaraciones se encuentra en los documentos incautados que demuestran los compromisos y pactos que habían realizado los gobiernos ecuatoriano y bolivariano con los insurgentes a espaldas del gobierno colombiano. Pactos que han sido revelados sin suficiente ponderación de la oportunidad y el análisis de la inteligencia militar, y que están siendo utilizados y expuestos por el gobierno colombiano para frenar el aguacero diplomático que se generó en las relaciones con los dos países.

El daño (la publicación de los documentos incautados) ya está hecho y ahora lo que viene es la tarea de afrontar la situación de la manera más inteligente y exitosa posible. El ministro ecuatoriano reconoció que sí se entrevistó con el guerrillero (hay video como prueba irrefutable); el gobierno colombiano ha dicho que no fue avisado de esa reunión. Por los alcances de los compromisos revelados, entre la insurgencia y el funcionario, se deduce claramente que era una alianza estratégica de apoyo mutuo. En el lado venezolano se puso en descubierto el apoyo financiero de la insurgencia al coronel Chávez (cien millones de pesos) cuando se encontraba preso por el intento de golpe de estado que fracasó y que condujo a su arresto por varios años. Era natural que la insurgencia reclamara su cuota de retribución de la inversión cuando este asumió legítimamente, por vía del voto popular, la presidencia de Venezuela. Lo que no era oficial y conocido era el monto de las cifras (300 millones de dólares), ni la calidad de la ayuda que incluye la entrega a los insurgentes de “caucheras viejas, pero que sirven” de los saldos del armamento del ejercito venezolano, erróneamente calificadas como fusiles por el general Naranjo, en la rueda de prensa, cuando en realidad se trata con alta probabilidad de bazucas. La insurgencia no tiene necesidad de fusiles dado que durante la vigencia de la zona de despeje durante el gobierno del presidente Pastrana se proveyó de diez mil fusiles de fabricación rusa.

El terrorismo globalizado

En el afán por mostrar resultados y contrarestar la ofensiva verbal de los presidentes Correa y Chávez el gobierno colombiano reveló aspectos de la participación de las Farc en el comercio de material radiactivo, (cincuenta kilos de uranio), y los análisis mediocres del general Naranjo pasan de soslayo sobre este punto, que para mí es el más importante y terrible de todo el proceso, pues muestra la vulnerabilidad del pueblo norteamericano y la exposición cercana a la temida y mil veces anunciada bomba sucia que generará el próximo ataque terrorista de los fundamentalistas musulmanes en alguna ciudad norteamericana. Esta información no debió hacerse pública (no crea sino terror y deja abierto un aviso clasificado gratuito para que los grupos terroristas interesados tengan conocimiento de la oferta y disponibilidad del material) y que debió ser compartida solamente con el Zar antiterrorismo americano y las autoridades de ese país pues ellos son el único blanco que merezca un ataque terrorista de este tipo y de tan alto costo, aunque no debe descartarse un ataque similar se pueda dar en suelo israelí. No es extraño que el presidente Iraní haya visitado a Caracas este año y es posible que ya el material esté ahora en otros suelos. Debió haber sido un complemento material del intercambio de notas y acuerdos militares que se firmaron en esa visita.

La Corte Penal Internacional

La respuesta del presidente Uribe, de denunciar al presidente Chávez ante la Corte Penal Internacional, por colaborar como gobernante con grupos genocidas (debió usar el calificativo de terroristas) agrega un componente atemorizante y serio para el gobernante camorrero y lenguaraz. Un desliz suyo en los intercambios de documentos con las Farc lo deja con un pie en las cárceles holandesas. El primer ministro serbio Milosevic, creo que nunca contempló que el final de sus días fuera en las frías lozas de una prisión extranjera, condenado por una justicia extranjera. Ni que su suerte dependiera de la bondad de las burocracias jurídicas internacionales. O si prospera la versión de una participación directa del presidente Chávez en el comercio de uranio, que he propuesto, lo deja como candidato seguro a vivir en la celda que desocupó hace poco el general y presidente Noriega de Panamá luego de varios lustros de encierro.

La hecatombe y los secuestrados

Es increíble y ridículo que la muerte de un guerrillero haya provocado la hecatombe que se está dando entre los tres países hermanos y de origen común. Son reprobables y reprochables los alinderamientos de otros gobiernos curtidos en traiciones diplomáticas (Chile, Argentina, Francia, Italia) que con sus declaraciones lejos de contribuir a una solución tranquila del problema agregan razones al lado más belicoso. Es triste y lamentable que los secuestrados en poder de las Farc sean objeto de comercio por gobernantes legítimos para agrandar sus pequeñas estaturas de estadistas.


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Discurso del presidente Alvaro Uribe Vélez al día siguiente del atentado terrorista en la Universidad Militar
Octubre 20 de 2006



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