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El acuerdo humanitario

Francisco Cifuentes

El lenguaje

El uso de la palabra inadecuada o eufemismo en el diálogo retrae o distrae los sentimientos del interlocutor y desarma la carga emotiva de la respuesta. En eso son maestros los dialécticos porque su disciplina de buscar la contradicción le permite anticipar en el conocimiento la reacción del contrario. Así que “el acuerdo humanitario” desarmando las palabras melifluas es un “canje” de unos subversivos encarcelados, juzgados y condenados por unos militares hechos rehenes por el azar y la imprevisión y unos políticos civiles secuestrados (“prisioneros de guerra”). “Canje” es la palabra que se ha eludido en este proceso por muchas razones, entre ellas porque, si se usara, se daría injerencia a los organismos humanitarios supranacionales y al consecuente sometimiento de las partes a esa legislación. Nadie en el gobierno o en la subversión con capacidad de negociar tiene interés en que sean ciudadanos suizos los que les ordenen qué es lo deben hacer o no hacer en ese canje.

El dolor y el compromiso

Opinar sobre la situación de tantos colombianos sometidos a cárceles silvestres y cuidados por guardianes inexpertos es complejo porque hay de por medio la vida y el dolor de otros colombianos además de los que están sufriendo el cautiverio en primera línea también lo son los que están sintiendo la ausencia de los cautivos del calor del hogar y privándose de su aporte moral y económico. En esta situación de negociación hay de por medio juramentos rituales previos en el caso de los funcionarios del Estado que prometieron “cumplir y hacer cumplir la Constitución” en el acto de su posesión como tales y me imagino de los subversivos los de “defender la revolución”; “patria o muerte” o similar en su ceremonia de incorporación.

La legalidad

En canje de prisioneros o intercambio humanitario no está contemplado en las leyes que gobiernan la guerra interna y la expresión no aparece en el texto constitucional. Además es difícil decir que son prisioneros los civiles que fueron bajados de un vehículo o de un avión en un retén subversivo en una carretera e internados en las ‘montañas’. Ellos son rehenes simple y llanamente. Su secuestro en el caso de las personalidades o políticos se realizó con la finalidad de presionar a la clase política a aprobar una legislación que diera como resultado la liberación de los guerrilleros presos. La retención –el secuestro– de personas es un delito sancionado en el Estado de Derecho. Así pues que aceptar un intercambio de estos secuestrados presupone estar dispuesto a delinquir por omisión. Un delito que debía ser denunciado y castigado como es el secuestro; se soslaya y se acepta en aras del intercambio de unas personas por otras.

Hay un elemento adicional en esta consideración de los funcionarios del Estado que participan en el canje. La persona humana es invaluable, y su tratamiento como objeto de intercambio es una degradación de su dignidad, el que participe en la negociación de intercambio de personas está cohonestando esta indignidad.

Pero en la contraparte de los presos que se entregarán como producto del canje se viola también abiertamente el régimen punitivo al abrirse las puertas de las cárceles a personas condenadas sin éstas haber cumplido los términos de las sentencias ni haber reparado el daño social. Es una afrenta a la sociedad y al sistema jurídico que los condenó y más grave si se tiene en cuenta que en Colombia son muy pocos los delincuentes que reciben condenas por los delitos que comenten. Que son muy pocos los subversivos que tienen la mala suerte de ser capturados por las fuerza pública o los órganos policivos del Estado. Que son graves y perturbadores los delitos de que fueron acusados y por los que fueron condenados. Por último el efecto devastador produce su liberación en la moral de los miembros del aparato jurídico que con entereza y valor dedicaron horas de su labor en lograr la condena y el encarcelamiento de los delincuentes.

El desequilibrio

El costo social del intercambio es también desproporcionado. La sociedad recibe en su seno como producto de este intercambio a los miembros militares y políticos secuestrados y a los subversivos liberados. Hace banquetes de bienvenida para los primeros y un borrón y cuenta nueva para los segundos quienes quedan a la deriva con su carga de sentimientos, resentimientos y temores válidos. Fue nefasta en sus consecuencias para el futuro la llamada “fiesta roja” con la que se frustró el prometedor proceso político de la Unión Patriótica. El camino del perdonado es claro que apunta en una sola vía a su regreso a la seguridad y al silencio del monte y a su reinserción en la cofradía de sus iguales.

Si el Estado no puede ofrecer la garantía de la vida para sus integrantes comunes, menos está en capacidad de garantizar la vida de estos ciudadanos excepcionales.

Pero hay otro punto oprobioso, los subversivos no liberaran a todos los secuestrados en su poder, los civiles sin cartel, secuestrados con fines extorsivos no cuentan en el canje. Es lo máximo del cinismo que se siga hablando de canje humanitario y se deje en las ollas de los cambuches a su suerte y a la capacidad negociadora de sus familiares a un gran número de colombianos cuyo delito es haber estado vivos en una era donde la vida y la libertad de los ciudadanos no era la máxima prioridad del Estado que ellos mismos ayudaron a construir.

La Oportunidad

En un proceso de paz, en su cierre se requiere que la sociedad se tome de un solo sorbo el amargo trago de ver que delitos afrentosos no serán castigados, que criminales insensibles y crueles puedan recobrar su libertad y caminar entre los suyos. Pero ese trago es bien recibido cuando existe la garantía de que no habrá el renacer de la violencia. Como está planteado este intercambio, en este momento, no se tiene la última e importante garantía porque no hay de por medio un acto político sino un acto o un chantaje humanitario y una manipulación de los familiares de los mismos. Hacerlo así como se plantea, con el dolor que no se puede sentir en toda su dimensión por el observador externo, es dar las condiciones para que cada cierto tiempo el proceso deba repetirse una y otra vez, hasta que el desenlace de la correlación de fuerzas sea de total desequilibrio o el caos por el reino de impunidad nos precipite a derrocamientos y destrucciones liberadoras de la vergüenza.

La propuesta oficial

El gobierno y las Farc se han intercambiado estos documentos sobre el tema. La intención del primero es omitir las palabras canje, intercambio o rehenes y hacer que que sean dos actos separados en presencia de los mediadores extranjeros; la de los segundos es lograr estatus de contraparte, de tener calidad de negociadores y de volverse a sentir con poder de tales. Estos son los textos:

Propuesta dirigida a las FARC:

“El Gobierno libera de acuerdo con las leyes colombianas y de manera unilateral 50 guerrilleros procesados o condenados por rebelión, a los cuales se les ofrece una alternativa para su incorporación a la sociedad. Se ofrece dos posibilidades: viajar al extranjero o adelantar su proyecto en Colombia en el programa de reinserción del Gobierno Nacional. Estas alternativas se adelantarán bajo la garantía de Francia y la Iglesia Colombiana.

Acto seguido, la guerrilla libera a los secuestrados políticos y a los miembros de la Fuerza Pública en su poder. Para su liberación se contará con el apoyo de Suiza, Francia y el CICR.”

Casa de Nariño,
18 de agosto de 2004


Comunicado oficial del Estado Mayor Central de las FARC-EP

"1. El tratamiento de temas tan sensibles y prioritarios para la sociedad colombiana como el canje, el intercambio humanitario o la posibilidad misma de solución incruenta a la crisis del país, debe despojarse de la politiquería y la demagogia que caracteriza la puja por la reelección presidencial.

2. Llama la atención que luego de dos años de fallidos intentos de rescate, el gobierno haya dado un giro a su discurso en torno al intercambio, que aunque valoramos en su justa medida, contrasta notoriamente con el grave y creciente peligro al que hoy están sometidos los prisioneros por la intensificación de los operativos de rescate.

3. Carece de realismo y seriedad la propuesta oficial sobre un intercambio que niega a la guerrilla la discrecionalidad para definir cuales y cuántos son sus presos, o la discusión sobre las condiciones y circunstancias en que deben ser liberados los alzados en armas contra el Estado, o sobre la conexidad de ciertos delitos con el derecho a la rebelión. Donde esta el intercambio cuando el gobierno se queda con los guerrilleros? Es además, una propuesta absurda, por la pretensión de imponer la renuncia a principios del guerrillero como activo transformador revolucionario de la realidad social y política del país.

4. El alto comisionado manifiesta su decisión de utilizar los medios para enviar sus propuestas, como efectivamente lo hizo el 18 de agosto, y eludir así el otorgamiento de garantías a los ya designados negociadores de las FARC. Los voceros oficiales instalan oficina en las cabinas de emisoras y en los estudios de televisión para saturar con su discurso y presionar a los medios el silencio sobre nuestros comunicados. Es la ley del embudo. Vale recordar que un acuerdo se hace conversando cara a cara y se materializa por voluntad expresa de las partes.

5. Desmentimos categóricamente que conociéramos antes del pasado 18 de agosto la propuesta oficial sobre intercambio, leída desde la casa de Nariño.

6. La opinión mayoritariamente favorable frente al canje manifiesta en todos los rincones del país y compartida por vastos sectores de la opinión internacional, la lucha de los familiares y amigos de los prisioneros, el esfuerzo y compromiso del movimiento popular, de los defensores de los derechos humanos y de importantes personalidades donde se destacan los ex presidentes de la república, son un verdadero estímulo para proseguir batallando por el canje inmediato.

7. Hace muchos meses tenemos designados nuestros negociadores plenipotenciarios. ¿Qué garantías otorga el gobierno para ellos? ¿Cuáles garantías a los prisioneros mientras llegamos al acuerdo? ¿Quién o quiénes van a negociar a nombre del gobierno? los nuestros están listos".

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, agosto 20 de 2004.


Estos dos documentos generaron un vuelo de campanas precipitado e innecesario porque es un acto de extremo dolor para los secuestrados y las familias de las víctimas ver como se juega con sus esperanzas. Es alentador que la propuesta del gobierno sea viable, incondicional y de aplicación inmediata. Ha pasado la iniciativa del canje a la esfera del gobierno y ha quedado en la mesa una propuesta seria y practicable. Se destaca que no habrá negociaciones, protagonismo ni discursos en los casos de libertad de guerrilleros, y le quedará difícil a la insurgencia hacer lo propio, pues lo único que tienen que hacer, es acordar con los representantes extranjeros la liberación de los rehenes, sin mayores ceremonias y sin contraprestación alguna puesto que el gobierno ya habrá hecho su parte en esos momentos. Con este procedimiento se dignificará en algo la infamia de haber utilizado a personas como objetos de intercambio.

La respuesta no es desalentadora ni olímpica. Si se elimina el contenido de propaganda del texto de la respuesta se nota que hay un mensaje que no cierra la puerta para que ese sea el camino posible para lograr la libertad de algunos de los rehenes.

Aunque es injusta la propuesta del gobierno con los secuestrados de la sociedad civil, que quedan en el limbo y a merced de la buena voluntad de los secuestradores y de la capacidad de negociaciones de sus parientes y de la plata que puedan recoger, es preferible una solución imperfecta a nada. Todo camino hay que empezarlo en alguna parte.

La desgracia de los rehenes

El último desarrollo sobre el intercambio ha mostrado una política errática del gobierno, obtusa de la guerrilla y "clásica" de la iglesia. Cada cual en busca de protagonismo institucional y sin aportar nada bueno ni positivo para la desatar el nudo. Los únicos ganadores de este juego han sido actores ajenos: 23 guerrilleros arrepentidos que fueron liberados incodicionalmente, el sistema judicial de los Estados Unidos que tiene ahora en su colección la cabeza de Simón Trinidad. Los grandes perdedores son los colombianos secuestrados que no fueron incluidos en la lista de los 73 porque estos por lo menos se encuentran en las listas oficiales, lo primeros ni siquiera existen.

Los expresidentes

Estos personajes siguen construyendo el monumento de sus egos dando declaraciones díscolas sobre el tema y sin ningún otro interés que el temer a ser olvidados por las chambonadas que cometieron cuando tuvieron la oportunidad de hacer una patria mejor, o para reencaucharse en el escenario nacional luego del desprestigio de los escándalos que los abrumaron.

El proyecto de ley de justicia y paz

Fue incluido en el proyecto de esta ley un capítulo para dar facultades al presidente Uribe Vélez de nombrar un representante y le da compentencia para otorgar la suspensión condicional y beneficios de pena alternativa a condenados por delitos no amnistiables.

El texto definitivo de estos artículos en la ley 675 es el siguiente:

"CAPITULO XI

Acuerdos Humanitarios

Artículo 60. Es obligación del Gobierno garantizar el derecho a la paz conforme a los artículos 2º, 22, 93 y 189 de la Constitución Política, habida consideración de la situación de orden público que vive el país y la amenaza contra la población civil y las instituciones legítimamente constituidas.

Artículo 61. Para el cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 60 de la presente ley, el Presidente de la República podrá autorizar a sus representantes o voceros, para adelantar contactos que permitan llegar a acuerdos humanitarios con los grupos armados organizados al margen de la ley.

Artículo 62. El Presidente de la República tendrá la facultad de solicitar a la autoridad competente, para los efectos y en los términos de la presente ley, la suspensión condicional de la pena y el beneficio de la pena alternativa a favor de los miembros de los grupos armados organizados al margen de la ley con los cuales se llegue a acuerdos humanitarios.

El Gobierno Nacional podrá exigir las condiciones que estime pertinentes para que estas decisiones contribuyan efectivamente a la búsqueda y logro de la paz."

Consigue con este texto el secretariado de las Farc un viejo anhelo de lograr la liberación de algunos insurgentes con rango en su organización a cambio de mitigar la tragedia de algunas familias; consiguen los angustiados parientes de algunos secuestrados un instrumento jurídico para lograr que el presidente ceda en su posición de poder. Queda por verse el efecto de esta liberalidad del legislador  sobre los impotentes ciudadanos comunes que están en la mitad del camino de la desprotección oficial y de la amenaza del secuestro.

El último comunicado oficial sobre la voluntad del gobierno para aceptar negociar y las declaraciones de los interesados dejan en claro si bien hay un nuevo impulso, pasará un tiempo antes de haya una luz en la sombra de los cambuches donde duermen los secuestrados.

Los nuevos comunicados

En un nuevo intento por lograr avanzar en este tortuoso camino –ya perdí la cuenta de cuantos van, incluido los correos perdidos de los paises amigos. La presidencia separó el tema del intercambio de las negociaciones de paz por medio de este comunicado.


Comunicado de la Presidencia de la República

El Presidente de la República ha autorizado al Alto Comisionado para buscar con las FARC un acuerdo de condiciones propicias para una eventual zona de encuentro.

Zona de encuentro que sea eficaz para el acuerdo humanitario y un proceso de paz. Con garantías de buena fe que además deberían incluir un cese de hostilidades, limitaciones de tiempo y los requisitos que propusieron los 3 países europeos.

Consistente con la propuesta formulada públicamente por el AltoComisionado hace más de un año, el Gobierno considera viable la posibilidad de convocar a una Asamblea Constituyente, como final del proceso de paz, por supuesto, con previa dejación de armas.

Por ningún motivo se permitirá el debilitamiento de la política de seguridad democrática.

Las Farc se dirigieron a todos los poderes en su respuesta, agregando los puntos de "negociación" una vez se produzca el "intercambio".


Carta abierta de las Farc a los integrantes de las tres ramas del poder público

"El futuro de Colombia no puede ser el de la guerra civil".
Jacobo Arenas.

La paz, la solución política del conflicto, sigue siendo el más caro anhelo en el alma colectiva de los colombianos. No ha sido posible porque los de arriba no quieren ceder a sus privilegios, ni desean compartir, atrincherados en su democracia excluyente y tras las garras del águila imperial.

La Uribe, Caracas, Tlaxcala y San Vicente, fueron oportunidades perdidas porque las oligarquías en el poder solo querían la desmovilización de la insurgencia sin cambios en las estructuras.

Cinco décadas perdidas, cientos de miles de muertos, miseria, soberanía mancillada, dependencia y falsa democracia, han sido el resultado del terco empeño de aniquilar por la vía de las armas la inconformidad del pueblo. Todas las operaciones militares, del 64 al 2006, desde el Plan LASO hasta el Patriota de los gringos, terminaron en el fracaso. Todos los presidentes desde Guillermo León Valencia hasta Álvaro Uribe se fijaron plazos breves para la derrota militar de la guerrilla, y terminaron más distantes de ese objetivo.

Si el gobierno actual decide otorgar las plenas garantías para adelantar el canje de prisioneros de guerra, desmilitarizando por 45 días los municipios de Florida y Pradera en el Valle del Cauca, una vez liberados todos ellos, quedará al orden del día la búsqueda de acuerdos para superar el conflicto social y armado que azota al país.

Ustedes bien saben que nuestra lucha no busca privilegios personales para quienes conformamos las FARC sino el bienestar del conjunto de la sociedad y, en primer lugar, de los sectores mayoritarios de la población. Es nuestro juramento, compromiso de vida e hilo conductor de cualquier aproximación que intentemos mancomunadamente hacia la reconciliación nacional.

Por ello, le proponemos al Estado colombiano que una vez realizado el canje y frente a la imperiosa necesidad del país por encontrar la solución política del conflicto:

1. Desmilitarice los departamentos de Caquetá y Putumayo para iniciar conversaciones de paz.

2. Suspenda las órdenes de captura para los integrantes del Estado Mayor Central de las FARC.

3. Solicite a la comunidad internacional suspender la calificación como organización terrorista a las FARC. Resuelto este problema, quedan abiertas las puertas para que los distintos países, si lo estiman conveniente, jueguen su rol como mediadores, o facilitadores, etc.

4. Reconozca la existencia del conflicto social y armado.

5. Suspenda los operativos militares a escala nacional y regrese las tropas a sus Cuarteles, Divisiones, Brigadas y Batallones.

6. Otorgue plenas garantías para el desplazamiento de miembros del Estado Mayor Central en los dos departamentos donde se efectuaran los diálogos Gobierno- FARC.

7. Los encuentros Gobierno- FARC serán de cara al país.

8. Bajo estas condiciones las FARC, en acuerdo con el gobierno nacional, entrarían de inmediato a explorar caminos que conduzcan a un cese bilateral del fuego y a analizar la solución política al conflicto social y armado llevando a la mesa los siguientes materiales para su discusión:

a) Agenda Común del Caguán y Plataforma para un Nuevo Gobierno de Reconciliación y Reconstrucción Nacional.
b) Paramilitarismo de Estado.
c) Depuración de las fuerzas armadas ligadas al paramilitarismo.
d) Libertad inmediata para la población civil sindicada de nexos con la guerrilla.
e) Reparación económica por parte del Estado a todos los afectados por el conflicto interno.
f) El TLC con los Estados Unidos.
g) Reforma Agraria inmediata que incluya la restitución de propiedad sobre fincas y parcelas al campesinado afectado por el conflicto.
h) Retorno de los desplazados a sus áreas con plenas garantías personales, económicas, sociales y políticas por parte del Estado.
i) Reforma Urbana inmediata.
j) Política de Estupefacientes.
k) Tratado de Extradición.
l) Asamblea Constituyente.
ll) Política Energética.

Sobre estas bases, los invitamos a trabajar conjuntamente por la construcción de caminos de entendimiento,

Compatriotas,
Secretariado del Estado Mayor Central,
FARC-EP
Montañas de Colombia, Octubre 1 de 2006

Un bombazo de origen no identificado (BONI) dio al traste con la euforia de los medios de comunicación que lograron arrancar promesas de una nueva asamblea constituyente y dos o tres bancos en el Congreso para las FARC, y se cerró este ciclo de la negociación interminable. El presidente dió marcha atrás, en un "calculado" y "encendido" discurso a las autorizaciones dadas al comisionado y el proceso volvió al punto cero.

Yo solo veo la luz de las estrellas que debe filtrarse en las noches largas y oscuras que acompañan a estos compatriotas.

La liberación unilateral de guerrilleros presos

El Gobierno colombiano, afectado por dos hechos externos en el mes de mayo de 2007. Primero, la fuga de un rehén de los campos de concentración que la insurgencia tiene en las selvas orientales, un policía que llevaba nueve años secuestrado y que con sus declaraciones retrató las duras condiciones de vida los demás compañeros de infortunio y, segundo, el cambio en el Gobierno francés con la derrota del partido socialista y con el recién elegido mandatario deseoso en mostrar resultados tempranos, entre ellos la liberación de la ciudadana francesa Ingrid Betancour forzaron al presidente Uribe Vélez y a su equipo a proponer, en forma apresurada, improvisada, inconveniente, innecesaria, incomprensible, inútil y probablemente ilegal; pero en todo caso audaz, que unilateralmente liberaría a un gran número de guerrilleros presos (cerca de mil), con la esperanza de que la guerrilla haga lo propio con el medio centenar de rehenes intercambiables.

El gobierno ha acompañado esta decisión con el compromiso de que el delincuente liberado cumpla “cuatro condiciones, con las que se deben comprometer los beneficiados, son: que se desmovilicen, que se comprometan a no regresar a la delincuencia, que se conviertan en voceros de paz, y que estén bajo la tutoría de un gobierno extranjero o de la Iglesia Católica”.

Que reitera el presidente en sus discursos “Con la condición que se desmovilicen, que se comprometan a no regresar a la delincuencia, de que se comprometan a trabajar por la paz a ser voceros por la paz –como lo exige la Ley de Instrumentos de Convivencia de Orden Público–, que estén bajo la vigilancia o la tutoría de un gobierno extranjero o bajo la tutoría de la Iglesia Católica”.

Esto es mi concepto un show para quitarse de encima la presión de los internacionalistas, las viudas y los humanitaristas que pretenden encontrar la racionalidad política en una organización criminal que hace años está en otro negocio. Para confirmar esto basta mirar la respuesta de la insurgencia:.

“«El engaño»

1. Con la libertad condicionada de presos el Presidente busca ocultar su verdadera intención de impedir que las autoridades judiciales avancen en sus investigaciones a congresistas, militares, personalidades y contra su Gobierno, por evidentes nexos con la narco-para-política y por su responsabilidad en múltiples y espantosos crímenes contra civiles acusados de apoyar a la guerrilla e inútilmente también pretende tender cortinas de humo alrededor del espionaje telefónico ordenado y usufructuado por el mismo y por su cada vez más indignante servilismo ante las imposiciones de la Casa Blanca.

2. Esta  farsa uribista es otro engaño a los familiares y amigos de los prisioneros de ambas partes que, además, distorsiona la característica de los presos para abultar las cifras, ya que mete en un solo saco:

a. Guerrilleros, los cuales mantienen su dignidad revolucionaria rechazando el tramposo ofrecimiento y exigiendo el Canje.

b. Desertores, que traicionaron a las FARC y por su decisión dejaron de ser guerrilleros, los que naturalmente no son ni pueden ser, parte de ningún Canje.

c. Población civil, acusada de guerrillera.

3. El demagógico anuncio de liberar unilateralmente presos nada tiene que ver con un Canje que será el resultado de acuerdos entre el Estado y la insurgencia revolucionaria, donde se definan criterios, tiempos, nombres, garantías, veedurías y mecanismos. Las FARC rechazan las falsas promesas de quienes pretenden convertir el clamor nacional por el Intercambio Humanitario en propaganda para curar las heridas causadas por la política neoliberal y terrorista de un Régimen ilegal como el de Uribe.

4. La concreción de un Canje exige realismo político y seriedad de parte del gobierno y reclama el abandono del doble juego oficial que prevalece ya que mientras se distrae con la propaganda de la liberación de los presos, las tropas oficiales continúan intentando rescates a sangre y fuego sin importarles para nada la vida y la integridad de los prisioneros. Reiteramos hoy, la necesidad de despejar los municipios de Florida y Pradera para concretar allí, los términos de un Acuerdo Humanitario.

Secretariado del Estado Mayor Central
FARC-EP
Montañas de Colombia, junio del 2007”

Lo que sumado con las declaraciones hechas por algunos de los guerrilleros presos, de no aceptar la propuesta del Gobierno si no se cumplen las condiciones de otorgar zonas de despeje y entablar negociaciones bilaterales, hace presumir con toda contundencia que no habrá un gesto recíproco, ni el más mínimo con todo este despliegue. Pero además se ha agregado al horizonte de la convivencia otra nube negra, y es el peligro de que los guerrilleros que aceptaron las condiciones del gobierno para su liberación corran la misma suerte que los guerrilleros del EPL luego del acuerdo de paz en 1991, que fueron exterminados implacablemente.

El nuevo bus

Para dolor de los familiares de los cincuenta secuestrados canjeables (incluidos tres norteamericanos y una ciudadana francesa nacida en Colombia). El presidente Uribe Vélez, ante el fracaso reiterado de los intentos anteriores para lograr su liberación, comisionó a la senadora Piedad Córdoba como facilitadora del canje. Ella, opositora del gobierno, tomó con ímpetu sorprendente las nuevas funciones y rápidamente sus acciones protagónicas –incluida una entrevista, probablemente en territorio ecuatoriano, con el jefe guerrillero Raúl Reyes– opacó totalmente la rabia de la humillación a que sometió a la sociedad colombiana para lograr el rescate de los cadáveres de los once diputados del Valle asesinados por las Farc; desplazó al ex ministro Álvaro Leyva de su papel de vice canciller de las Farc, enfrentó a ministros y consejeros del gobierno y logró aplacar las voces oficiales disonantes con un inusual comunicado de respaldo a su gestión. Además renovó el personal del bus: Montó a su amigo el presidente de Venezuela, que se ofreció hasta a saltar en paracaídas sobre las selvas colombianas para entrevistarse con el mítico jefe guerrillero Manuel Marulanda, o, creo yo, sobre la tumba donde descansan sus huesos. También los presidente de Francia, Senegal y Bolivia se postularon para conformar la delegación de suplicantes que iría a las selvas colombianas donde se cree están los secuestrados canjeables.

La fiesta ha sido en grande, las reuniones y viajes de personalidades y de familiares de los secuestrados canjeables han sido numerosos, inclusive han llevado a que por primera vez en varios años se hayan reunido altos funcionarios del gobierno norteamericano con la cancillería venezolana sin que haya habido menciones al olor del azufre. La senadora Piedad Córdoba se encuentra ahora visitando en las cárceles de los Estados Unidos a dos presos colombianos extraditados y condenados por narcotráfico que pueden ser parte del paquete del canje (eufemísticamente llamado “intercambio”). Las notas de prensa y los comentarios sobre el tema son abundantes, las Farc han logrado un respiro político que borró de la memoria de los colombianos definitivamente el oprobio y la condena por la matanza de los once diputados y las derrotas militares en los campamentos de sus cabecillas (Lozada y Acacio). Los comunicados de las Farc son reproducidos en los medios de comunicación cada mañana con especial avidez y sin crítica, así no tengan una sola línea de esperanza concreta sobre la liberación de los secuestrados, así las Farc no hayan dado el más mínimo paso para demostrar una intención sensata de que el canje vaya a darse. Ahora ellos son actores internacionales, contraparte de alto nivel, tienen la palabra y se preparan para participar y ocupar las tribunas de honor en los festejos que se harán Caracas en la conmemoración de la muerte del Che Guevara.

Pero yo sigo abatido con la suerte de los secuestrados canjeables y sin vislumbrar una salida, sin notar el más mínimo camino de solución. En un plato donde hay tantas manos pocas cosas quedan para el deleite de los hambrientos; en un proceso donde hay tantos intereses mezquinos y tantos egos inflados lo que menos importa es la suerte y la liberación de los secuestrados. El presidente Chávez, por ejemplo, tiene más interes de hablar con Marulanda sobre “geopolítica” que del canje; las Farc proponen con este nuevo aire de protagonismo, en medio de delirio el derrocamiento del Gobierno y la conformación de otra Asamblea Constituyente que adopte una Constitución Política a su medida; el ELN aprovecha la coyuntura para tratar de limar el sangriento conflicto territorial que sostiene con las Farc y borra con su nueva propuesta el fracaso de las lánguidas negociaciones de paz que sostiene desde hace años con el gobierno para quedar su dirigencia como pilar sobre el que debe descansar el futuro de Colombia.

En el ínter tanto me solidarizo con los familiares de los secuestrados no canjeables. Ni una sola palabra he escuchado para abogar por su suerte. Ellos tienen la fortuna de poder conseguir la libertad de sus seres queridos con la ruina de su patrimonio. La libertad de los canjeables “no tiene precio” ni futuro próximo, digo yo.

Los Avances y retrocesos

[09 11 2007] El proceso ha tenido nuevos resultados publicitarios: la galería de fotos de la senadora Córdoba sigue creciendo, el presidente Chávez tiene una agenda y un tema paralelo que utiliza como alternativa cuando se le complica situación en su propio patio, las Farc lograron la foto histórica de tener a uno de los miembros del secretario que reside en Venezuela hace más de tres años, en las gradas del palacio de Miraflórez al lado del presidente Chávez y de la senadora colombiana. Esto es un hecho nuevo, preferible a que no pase nada, pero las declaraciones dadas por todos, inclusive por el gobierno colombiano que resultó excluido totalmente del encuentro, no parecen conducir a nada que favorezca a los secuestrados.

El presidente Chávez dice que habló de Simón Bolivar con los delegados; que llevará personalmente las pruebas de sobrevivencia de la ciudadana francesa Ingrid Betancur al presidente Galo; que se reunirá con Manuel Marulanda.
El negociador de las Farc dice que ha dado la orden de recabar las pruebas de sobrevivencia de los secuestrados; que tiene definida la zona del encuentro de Chávez con Marulanda en los llanos del Yarí, (donde seguramente hablarán de geopolítica). Esta es una nueva pata que le sale al proceso y puede tomar años su concreción; aún es posible que el presidente Chávez se encuentre con la "silla vacía", como le ocurrió al presidente Pastrana en el Caguán. Excepto un ramo de florez para la mediadora, el negociador llegó a la cita manivacío pero sí con una carga adicional de condiciones.
La mediadora logró la consabida foto luciendo como turbante una boina de los guerrilleros.

El gobierno colombiano ha sacado un comprensible pero incomprensible comunicado lamentándose de no haber sido informado de los detalles del mismo. Su texto dice:

 "1. El Gobierno Colombiano ha tenido conocimiento a través de los medios de comunicación sobre la reunión que habría sostenido el Presidente Hugo Chávez con un delegado de las Farc en Venezuela.

2. Hasta el momento el Gobierno Colombiano no ha recibido información por parte del Gobierno de Venezuela, ni antes ni después de la mencionada reunión, tal como se había convenido."

Pero la situación real de los secuestrados sigue igual y seguirá por otros cuarenta años, creo yo.

Los retrocesos

[20 11 07] Tres novedades todas negativas se presentaron, en las dos últimas semanas, sobre el tema del “intercambio humanitario”. El presidente Chávez no pudo cumplir su promesa de llevar personalmente la prueba de la sobrevivencia de la ciudadana francesa a la reunión con el presidente Sarkosy. Los dos podrán hablar hipotéticamente de un intercambio hipotético, con un grupo armado hipotético, sobre una secuestrada hipotética. Pero el hecho de que en el período desde que se montaron al bus la senadora Córdoba y el presidente bolivariano hasta el presente no se haya dado una prueba pública de algo que es relativamente simple, demuestra que hay por parte de las Farc poco respeto para cumplir los compromisos con los mediadores. Los diplomáticos europeos de los países amigos sufrieron las mismas burlas descaradas y se cansaron de negociar.

El segundo revés es el comunicado de la presidencia poniendo límites a la agenda de los mediadores. El comunicado también corrige el exabrupto ante los medios del presidente Chávez, peor que el “porquenotecallas”, donde reveló propuestas secretas de negociación que le había autorizado el presidente colombiano.

Dice el comunicado:

“1. Durante la reunión sostenida en Santiago de Chile el pasado 9 de noviembre, para ser manejado en secreto como herramienta de negociación, el Presidente Uribe le dijo al Presidente Chávez que estaría dispuesto a una reunión del Presidente Chávez con Manuel Marulanda, y que el mismo Presidente Uribe estaría dispuesto a asistir a ésta o a una reunión posterior, siempre y cuando se hubiesen liberado previamente todos los secuestrados en poder de las Farc y la reunión fuera en el marco de un proceso de paz exitoso.

2. El Presidente Uribe explicó al Presidente Chávez que la oposición en Colombia tiene plenas garantías efectivas, gracias a la seguridad democrática. Que los asesinatos contra líderes de la Unión Patriótica se produjeron por la “combinación de las diferentes formas de lucha”, que asociaba a políticos con guerrilleros, y a la falta de seguridad democrática por parte del Estado. Que el Presidente Chávez podía explicarle a las Farc que con el Presidente Uribe se puede negociar un proceso de paz.

3. El Presidente Uribe le dijo al Presidente Chávez que este proceso de mediación debía tener un límite en el tiempo, con lo cual estuvo de acuerdo el Presidente Chávez. Hoy piensa el Gobierno que el límite debe ser el mes de diciembre.

Bogotá, noviembre 19 de 2007.

El tercer revés se encuentra en la forma como se le ha ido entrelazando de nuevo al intercambio, las negociaciones de un proceso de paz, con promesas de la reuniones cumbres de “jefes de estado”, que distraen los logros puntales que se consigan a favor de la libertad los secuestrados los que quedan sepultados en aras de un “interés superior”.

En resumen, estamos en el punto de arranque hace cinco años.

Las correciones

[23 11 2007] El Gobierno soberanamente desmontó del proceso a los mediadores Piedad Córdoba y al presidente Hugo Chávez. No tiene sentido hacer valoraciones sobre las razones y sin razones que tuvo para hacerlo, eso es hablar de futuribles. El hecho cierto es que los secuestrados siguen en los cambuches, los familiares sin la certeza de que estén con vida, y que los guerrilleros presos, que tuvieron una esperanza de ver la luz del día disfrutando de la libertad, están en las cárceles. A pesar del sinsabor y el fracaso, yo creo que fue un esfuerzo osado del presidente colombiano, valiente y persistente de la senadora, sincero y honesto del presidente venezolano y que los tres fueron burlados otra vez por la dirigencia de las Farc que tiene otra agenda con su discurso de los "prisioneros de guerra".

Las pruebas y la oportunidad

En un operativo militar el ejército, incautó varios videos y cartas de algunos de los secuestrados. Las imágenes hablan por sí solas. Comparto la de Ingrid, por ser la que más ocupa los titulares.

Ingrid en la inmensidad de la selva. Foto de la oficina de prensa de la Presidencia, dentro de las pruebas incautadas
 
Las pruebas, convertidas en objeto de negociación, llegaron demasiado tarde, por el camino equivocado y lograron con el dramatismo de las imágenes un efecto propagandístico contrario al perseguido por los secuestradores. Me llena de esperanza ver un espíritu altivo en estos ciudadanos doblegados en sus cuerpos pero con almas libres. No hubo débiles ni llantos.

Lo que ha debido ser una salida elegante y que comenzó con una solicitud de un acueducto de aguas limpias para Quibdó al Papá Noel latinoamericano desem­bocó en una alcantarilla de inmundicias verbales en una muestra de los corazones podridos que se alojan en el pecho de los frustrados mediadores.

El desagravio

Para reparar el daño hecho a su adalid con el incumplimiento de las entrega de la pruebas de sobreviencia de los rehenes secuestrados, las Farc han prometido liberar a tres de los “prisioneros de guerra” que tienen en su poder: Clara Rojas, su hijo Emmanuel concebido y nacido en el cautiverio y a Consuelo González. Las noticias son positivas de que esta liberación se va dar y ese será un triunfo político del que todos quieren participar y reclamar su cuota. Yo me alegro por los posibles liberados.

01-02-2008 El proceso de liberación de los tres secuestrados terminó en otro chorro de babas, prácticamente las Farc dejaron por segunda vez colgado de la brocha al presidente bolivariano. La improvisación en el operativo fue la nota dominante y es lamentable el resultado nulo de todo el aparato de comitivas, delegados, ruedas de prensa, movilizaciones de helicópteros. Casi todo quedó en el aire. Solamente la esperanza de que Emmanuel no se encuentre como rehen de la insurgencia y haya estado bajo la custodia y protección del Estado desde hace varios años puede compensar el sinsabor del fracaso. Es un punto positivo, de ser cierto, para resaltar a favor de los responsables del cautiverio el haberlo sacado de la condición de trofeo de guerra.

Las cargas arregladas

01-12-2008 Las cargas de la reparación del agravio del doble incumplimiento hecho por las Farc al mandatario venezolano se arreglaron en el camino, Emmanuel estuvo bajo el cuidado del Estado colombiano en los últimos años sin que la subversión ni el gobierno lo supieran. Consuelo y Clara fueron liberadas sin el aparato de las grandes comitivas de funcionarios y lagartos extranjeros. Pero hay juegos de puñales políticos entrabados en el proceso: el emblema del pato donald, o del ¿jesucristo? de la izquierda fue exibido calculada y descaradamente durante la entrega de las prisioneras de guerra ante las cámaras de televisión, las palabras del canciller bolivariano en la ceremonia fueron afrentosas para los colombianos, las condiciones posteriores del presidente Chavez de levantar la clasificación de terroristas a todos grupos los insurgentes en Colombia son un chantaje dificil de conceder por los gobiernos europeos. Las Farc están aupadas con el protagonismo y el alinderamiento del gobierno venezolano a su favor. Las damas liberadas leyeron el libreto con los cánones del derrotado aunque no fueron ofensivas con el gobierno colombiano, pero se prestaron para engordar los carrillos y las panzas antes de su entrega, para lucir glamorosas en exceso y para demostrar una fluidez tal en el manejo de la nueva situación que hace dudar de sus versiones de las penurias de los últimos días del cautiverio al mas confiado de los espíritus. El mío por ejemplo.

Pruebas de sobreviencia o pruebas de tratos crueles e inhumanos

Los demás secuestrados quedaron entre el infierno y el cuarto de la ánimas. Dudo que tengan un alivio a su dura situación en el futuro inmediato.

Las complicaciones adicionales

[01-30-2008] La condena definitiva del dirigente subversivo Simón Trinidad a la pena de 60 años de prisón en las cárceles de los EEUU, por su participación en el secuestro de los tres ciudadanos norteamericanos en poder de las Farc, agregó otro invitado a la mesa, otra negociación separada, un inamobible y un precedente perturbador. Este último es que la justicia norteamericana juzgará y condenará a todo guerrillero que haya tenido contacto con el campamento donde hayan estado los secuestrados americanos, que toda la cúpula de la dirigencia de las Farc está en la lista de espera, con el riesgo de ser bajados de cualquier avión que se encuentre en cielos internacionales para enviarlos forzosamente a territorio americano y someterlos a juicio. Esto, que alegra a los espíritus vengativos, deprime al solidario con los que quedaron cautivos. Porque ahora cualquier probable liberación tendrá un preámbulo de largas negociaciones donde los secuestrados son un mero instrumento secundario.

Una segunda complicación es la forma descarada como el presidente francés Sarkozy, me parece, más interesado en el petróleo venezolano que en Ingrid, sigue con posiciones dudosas, comunicados inoportunos, intromisiones abiertas, amenazas veladas y lealtades antagónicas. Es una vergüenza para tradición de la diplomacia francesa ver como la manosean los zafios, pero ellos tienen el gobernante que se merecen. 

Una tercera complicación, no menos insólita, es la orden presidencial dada desde los púlpitos de los consejos comunitarios de "cercar militarmente los campamentos de los secuestrados" para hacer cada vez más dificil la vida a la insurgencia y de contrapelo a los desgraciados colombianos secuestrados. Yo creí siempre que eso ya estaba hecho, yo creí siempre que esas órdenes se daban por el "conducto regular", yo pensé siempre que esa órden era del más alto secreto y se transmitía dentro del mayor sigilo militar para confundir al enemigo. Pero la vida me ha superado en muchos campos, uno de ellos, en el arte de gobernar, por eso puedo pasar por una persona con conocimientos anacrónicos o románticos.

La cuarta complicación, es el alinderamiento con las Farc de los desbancados mediadores, Chávez y Córdoba, y la actuación excéntrica y descarriada que siguen desarrollando, nada agrega a un acuerdo posterior de canje o “intercambio”; porque el asunto se tornó, para ellos, en un acto de reparación personal que debe ofender al presidente Uribe, tanto como fueron ellos lastimados en sus egos con la sacada inconsulta del proceso. Ahora son “agentes libres” con agendas personales que no incluyen para nada a los secuestrados sino una salida donde logren la exhibición de sus manifestaciones megalómanas y alivio a sus hondos resentimientos. No les interesa nada más que ellos mismos. Para el observador desprevenido parece que el primero que actua como un interlocutor de la insurgencia (diciendo que debe levantarse el estatus de terroristas a los grupos insurgentes colombianos) y la segunda como interlocutora de Chávez (Chávez es un inamobible; el camino del intercambio pasa por Caracas). Con dolor debe admitirse que aplacarlos o reincorporarlos al proceso es otra negociación lateral que hasta que no se resuelva, seguirá gravitando sobre la suerte los infelices condenados a dormir encadenados en los cambuches de la selva desde hace años.

Lo cierto al final de todo esto es que las posibilidades de que aparezca un mediador, interlocutor o facilitador; con la habilidad, la energía, el prestigio y las simpatías necesarias para acercar a las partes son escasas, muy escasas y remotas. La referencia de las Farc a la Iglesia católica como dinosuarios, sin mirar en su propio ojo, y del Cardenal colombiano de negarse a arrodillarse ante Chávez, en una declaración a tres bandas, son un muestra de que el negociador elegido por el presidente Uribe tiene de entrada un camino muy espinoso.

Los nuevos liberados y otras novedades

[03-06-08] Cuatro políticos fueron liberados y entregados al gobierno bolivariano, uno de ellos, Luis Eladio Pérez, ha salido a "hablar más que un perdido cuando aparece". Entre otras propuestas ha lanzado la candidatura presidencial de la ciudadana francesa Ingrid Betancur, también evaluada en los documentos incautados en el campamento de Raúl Reyes. Como compañero de cautiverio de ella reveló el trato discrimitario de la ex-candidata por sus secuestradores y que se confirma en los mismos documentos. 

Dice de ella Raúl Reyes en carta al secretariado "Hasta donde conozco, esta señora es de temperamento volcánico, es grosera y provocadora, con los guerrilleros encargados de cuidarla. Además como sabe de imagen y semiología, las utiliza en impactar en contra de las FARC." (Documento 2)

El abatimiento de la Raúl Reyes en territorio ecuatoriano y la incautación de documentos recientes revelan la valoración de los rehenes como "cartas", "tesoros" por la insurgencia y como elementos para la promoción de imagen de los gobernantes Chávez y Correa que me alfligen por el cinismo y oportunismo que se ve en ellos, es decepcionante que el presidente Correa de quien tenía un concepto muy elevado haya pretendido sacar ventajas políticas personales para fortalecer un "gobierno débil" en palabras de Reyes.

"Solicitan [el presidente Correa y el ministro Larrea] de nuestro jefe y del secretariado un aporte que impulse su gestión a favor del canje, que puede ser entregarle al presidente Correa el hijo del profesor Moncayo o algo que permita dinamizar su labor política". (Raúl Reyes. Documento 2)

Pero también es decorazonador vislumbrar en los mismos documentos la intención de los gobiernos de Estados Unidos y de Francia de negociar la liberación de los rehenes a espaldas del Gobierno colombiano, lo que ha generado un intercambio estúpido de comunicados recriminatorios entre los dos gobiernos. Como si no hubiera otros temas mas urgentes que atender.

Es una desgracia adicional para la suerte de los secuestrados que el gobierno haya hecho público que tenía los documentos incautados, porque el proceso de liberación a raíz de las reacciones airadas, que llevaron al rompomiento de relaciones diplomáticas con Colombia por el gobierno Ecuatoriano y al estancamiento de las relaciones diplomáticas y comerciales con el gobierno Bolivariano, unidas al impacto devastador en el grupo insurgente que debió producir la muerte de Raúl Reyes, dejaron la suerte de los secuestrados y su posible liberación en un plano enteramente secundario, en caminos ciegos y desesperanzadores y a ellos convertidos en una carga inútil para todas las partes; no veo ni siquiera a mediano plazo, que haya alguien con el coraje de volver a plantear el tema y menos de lograr un avance en el llamado "intercambio".

Las últimas pruebas y el Grupo de Río

[03-13-08] En medio de la crísis diplomatica, el presidente Chávez presentó algunas imágenes de polícias secuestrados en poder de las Farc, y presentó a la senadora Córdoba y la señora Pulecio como las "primeras viudas" con derecho a asiento en la reunión presidencial de Santo Domingo; simultáneamente el ministro ecuatoriano anunció desde Quito que Ingrid Betancur sería liberada, luego se rectificó la información; el presidente Correa dijo que el cabo Moncayo era de nacionalidad ecuatoriana; el presidente Uribe lo contradijo. Todo esto para indicar que el canje está acusando la fatiga del trajín, que la sociedad está llegando al punto de saturación del sufrimiento producto de la saturación informativa y que en los círculos de poder el intercambio real es el uso de los prisioneros como mercancía desechable contra la posibilidad de una aparición en la pantalla internacional.

Los triunfos desde la tumba

[03-28-08] Es un constante de la historia que la muerte de personajes provoque reacciones posteriores que materializan los sueños por los que él murió. La de Raúl Reyes no solo dejó sin cabeza visible al grupo insurgente sino sin comunicación sobre los pasos siguientes en la negociación del intercambio. Este espacio fue rápidamente llenado por los oportunistas, voluntaristas, liberados, familiares, y otra innumerable caterva de entidades que con mensajes cruzados lograron definitivamente sensibilizar, [es un eufemismo por asustar] al gobierno y este ha procedido con una celeridad irresponsable a modificar las condiciones que había negado a conceder en dos sentidos. Lo primero debe destacarse de la solución es que la "facultad reglamentaria" de la ley 675 fue traída de los cabellos de algún genio leguleyo. El texto de la ley otorga al presidente facultades para autorizar funcionarios a realizar los acuerdos, no se asoma la palabra reglamentar. Sin embargo, con una audacia nunca vista antes, el gobierno elimina toda negociación previa; las ceremonias de intercambio y de liberación de los rehenes según lo dispone en el artículo primero del nuevo decreto [880 de 2008] que dice: 

Artículo Primero: Para efectos del presente decreto, se entiende que se ha llegado a un acuerdo humanitario, cuando el grupo armado al margen de la ley libere la o las personas secuestradas que se encuentren en su poder.” 

Segundo, omite todo tipo de selección en las calidades de los guerrilleros presos a ser puestos en libertad e incluye en la lista de candidatos a aquellos que hayan cometido delitos de lesa humanidad. Este es el derrumbe total de todas las talanqueras jurídicas que durante cinco años defendió con tenacidad y entereza el presidente Uribe y que la insurgencia con sus aliados trató de derribar a todo costo. Hay evidentemente precipitud en el salto jurídico que se está dando por el gobierno y desconocimiento de leyes posteriores a la ley  de justicia y paz. Los delitos de lesa humanidad, los delitos atroces, son imprescriptibles y no pueden los responsables de estos delitos ser sujetos de aministías o indultos según la legislación internacional ratificada por Colombia y la propia legislación interna.

El artículo segundo define las autorizaciones sobre el intercambio. 

“Artículo Segundo: El Presidente de la República o el Alto Comisionado para la Paz, por delegación del señor Presidente, enviará a la autoridad competente los nombres de las personas privadas de la libertad que se haya acordado, solicitando la suspensión condicional de la pena de que trata el artículo 61 de la Ley 975 de 2005.

Es obvio que con esta precipitud quedarán también por el suelo “la verdad” y “la reparación” principios fundamentales que se utilizaron para cercar jurídicamente a los paramilitares y que son la parte del reality diario de las audiciencias de los mismos, transmitidas en vivo y en directo en circuito cerrado para las víctimas.

Queda una luz de que no se atropelle la ley con esta propuesta de liberación apresurada y es la palabra acordado en la expresión “los nombres de las personas privadas de la libertad que se haya acordado” lo que lleva implícito una selección o descarte de guerrilleros candidatos a dejar en libertad por el gobierno que parte de un acuerdo: de momento es una incognita contra y con quien sabe quién, se logrará “el acuerdo”.

La muerte rumorada de la ciudadana francesa Ingrid Betancur fue el estopín para que se abatieran todas las defensas de esta lucha de voluntades. El gobierno por temor a la vindicta de no haber hecho lo suficiente para liberarla con vida ha dado este paso irresponsablemente. Yo creo que no hay una contraparte con la capacidad de liberarla, que no hay relación entre la premura del gobierno y la lentitud de las acciones de la insurgencia. Fue demasiado alto el costo de la oferta, y demasiado simplista el proceso, pero además, el presidente está sirviendo en bandeja de plata a la izquierda latinoamericana su cabeza para un juico inevitable, que sobrevendendrá ante la Corte Penal Internacional y ante las Cortes nacionales por haber concedido indultos a responsables de delitos de lesa humanidad si esta libertad llega a otorgarse. En síntesis, la combinación de todas las formas de lucha puede pasar la cuenta cobro al gobierno tranquilamente porque el ganador de este pulso fue Raúl Reyes.

Todo proceso tiene un fin. Este lo debe de tener de alguna manera, pero no esperé que la rendición incondicional del Estado y el desmantelamiento de las leyes que reforzaban el derecho internacional humanitario fuera la única salida. Lo lamentable es que los actores principales, Reyes en la tumba, Ingrid moribunda según los rumores y Uribe con un pie en el sepulcro jurídico y civil serán los cadáveres que le darán el soplo de vida a la liberación de los rehenes; que dejará unos treinta de secuestrados libres y medio millar de guerrilleros en el exilio. Es un ciclo conocido en la mitología y la entropía de que la energía de la vida  surge de la de la muerte. 

Lo que está saltando

El legado legislativo del presidente Uribe Vélez y sus asesores no es un dechado de coherencia. Pocas son las leyes rescatables. Pero sin importar que la ley sea imperfecta o se haya expedido con fines distintos, su vigencia es ineludible. La ley 1121, creo que se expedió para cerrar más la soga al cuello de los parapolíticos, es posterior a la ley de justicia y paz y tiene disposiciones irrebatibles sobre la imposibilidad de la propuesta del gobierno. El hecho objetivo es que la ley está vigente y es lo que se quiere saltar con el decreto 880. 

LEY 1121 DE 2006
 
Por la cual se dictan normas para la prevencion, detección, investigación y sanción de la financiación del terrorismo y otras disposiciones.

...

Artículo 25. Modifícase el parágrafo 3o del artículo 324 de la Ley 906 de 2004 el cual quedará así:

El principio de oportunidad se aplicará en los siguientes casos: (...)

Parágrafo 3o. En ningún caso el fiscal podrá hacer uso del principio de oportunidad cuando se trate de hechos que puedan significar violaciones graves al Derecho Internacional Humanitario, crímenes de lesa humanidad o genocidio (…), y delitos de narcotráfico, terrorismo y financiación del terrorismo y administración de recursos relacionados con actividades terroristas.

La Corte Constitucional en la sentencia C-095-07, sobre la inexequibilidad del la expresión “de acuerdo con lo dispuesto en el Estatuto de Roma” dijo:

“La Corte encontró que la prohibición establecida en el parágrafo 3º del artículo 324 resulta acorde con el respeto a los compromisos internacionales asumidos en tratados internacionales ratificados por Colombia y el Derecho Internacional Humanitario. No obstante, no puede reducirse a la persecución de los crímenes de lesa humanidad y violaciones graves al derecho internacional estipulados en el Estatuto de Roma, sino que debe referirse a todos los tratados que en esa materia rijan en nuestro país. Por tal motivo, el parágrafo 3º fue declarado exequible, salvo en la expresión “de acuerdo con los dispuesto en el Estatuto de Roma”

Es decir, el texto es inexequible por ser restrictivo. Debió, según la Corte, decir “a todos los tratados que en esa materia rijan en nuestro país”. El artículo siguiente es mucho más específico sobre las restricciones de libertad a los guerrilleros que le queda a Gobierno y a los jueces:

Artículo 26. Exclusión de beneficios y subrogados. Cuando se trate de delitos de terrorismo, financiación de terrorismo, secuestro extorsivo, extorsión y conexos, no procederán las rebajas de pena por sentencia anticipada y confesión, ni se concederán subrogados penales o mecanismos sustitutivos de la pena privativa de la libertad de condena de ejecución condicional o suspensión condicional de ejecución de la pena, o libertad condicional. Tampoco a la prisión domiciliaria como sustitutiva de la prisión, ni habrá lugar [a] ningún otro beneficio o subrogado legal, judicial o administrativo, salvo los beneficios por colaboración consagrados en el Código de Procedimiento Penal, siempre que esta sea eficaz.

Es obvio a la luz de estos textos que la propuesta del gobierno va en contravía con la ley, con la posición político juridica de la Corte Constitucional, con las tendencias mundiales para combatir el terrorismo. Y que, lo que se está haciendo es un atropello flagrante de la ley; todo inspirado en el temor de que Ingrid muera en la selva y que el fantasma de la “comunidad internacional” culpe al gobierno. Algunos y espero no sea el presidente Uribe ni el consejero Restrepo pueden morir jurídicamente y civilmente en los laberintos de cemento de los penales internacionales si conceden la libertad a responsables de delitos de lesa humanidad y terrorismo y de hecho dejan impunes los crímenes que cometieron. Fuyimori en Perú no pensó cuando repartía las recompensas en bolsas plásticas transparentes por la captura de Abimael Guzmán que el fin de sus días fueran en un soporífero juicio de los justicieros de "la comunidad internacional". Los generales que derrotaron a los guerrilleros atrincherados en el Palacio de Justicia nunca pensaron posible el infame discurso del presidente de Corte Suprema, ni el "empapelamiento" a que están siendo sometidos por los guerrilleros sobrevivientes de la toma. Lo que hago con esta advertencia es un "lambetazo" de una persona común que busca que la derrota al Estado representado en el presidente no sea tan apabullante.

[03-31-08] El gobierno francés, tan interesado en la libertad de su ciudadana y dispuesto a pagar el costo que sea incluido el de sostener en su territorio a los guerrilleros presos que el gobierno piensa poner en libertad, incluyendo condenados por delitos atroces, ha allanado el camino para no quedar comprometido jurídicamente con la comunidad europea de la cual hace parte y por boca de su ministro ha dicho que Francia “acogerá” a los “prisioneros políticos”. En otra derrota desastrosa para el gobierno colombiano que hay que anotarle a los activistas de la izquierda producto de la debilidad de la cancillería colombiana. El término “prisioneros políticos” no es gratuito, tiene implicaciones sobre la apreciación del gobierno del francés de las calidades de las Farc, no ya como un grupo terrorista ni narcotraficante, sino como un movimiento alzado en armas legítimamente contra el gobierno del Estado colombiano. En esencia el gobierno francés está planteando un canje de prisioneros políticos por prisioneros de guerra. El sueño de Raúl Reyes materializado tardíamente para él.

[04-01-08] En buena hora, en entrevista radial, el asesor presidencial José Obdulio Gaviria dijo que la presidencia acata el comunicado de las Naciones Unidias donde se prevenía sobre la ilegalidad de otorgar amnistías o indultos a responsables de delitos atroces, lo que deja estancado el proceso, sin efecto la propuesta del comisionado de paz y el decreto 880.

Según el documento de la oficina de las Naciones Unidas: “La normativa internacional prohíbe conceder amnistías o indultos a los autores de este tipo de delitos y la Constitución Colombiana sólo admite dicha posibilidad para delitos políticos (artículo 150, num. 17) y para los delitos comunes conexos con aquéllos. Según la jurisprudencia constitucional de Colombia, no puede admitirse conexidad alguna entre un delito político y una conducta que constituya infracción grave de la normativa humanitaria. Toda normatividad sobre mecanismos de clemencia, extinción o suspensión de la punibilidad que materialmente sea análoga a la amnistía o indulto, no puede desconocer y vulnerar esta limitación absoluta y, sobre todo, no puede desconocer los derechos de las víctimas de delitos de lesa humanidad o crímenes de guerra.” 

En otra voz, hoy la prensa bogotana acoge en lectura equivocada un “comunicado”, en realidad es una nota, firmado por Iván Márquez donde dice “no habría” encuentro con la comisión de delegados franceses y los ligeros cronistas profesionales leen “no habrá”. Aunque es equivocada la titulación la publicación contribuye para confundir y frenar el impulso de los ansiosos franceses que deberán esperar el contra comunicado y la aclaración. Todo esto reconforta al espíritu confiado y asegura que no habrá el arrasamiento del andamiaje jurídico y el desarraigo de los muros de las cárceles.

El fracaso de la misión de asistencia médica y de rescate

El mes de abril trajo novedades para la (mala) suerte de la secuestrada de Ingrid Betancour. El gobierno francés con el convencimiento de que es una potencia y Colombia su colonia, envió a Bogotá un avión ambulancia para prestar asistencia humanitaria a su ciudadana motivado por los rumores propalados con fines poco claros sobre el estado de salud de la secuestrada; entre ellos el del Defensor del Pueblo quien dijo que “parecía un niño de Somalia”. La decisión no contaba con ninguna negociación previa con nadie. Es obvio que no tuvo más remedio que regresarlo. Fue derroche y una humillación más.

El secretariado de las Farc expidió un comunicado que dice:

Comunicado

1. La liberación unilateral de cinco congresistas y de una ex candidata a la vicepresidencia, ocurrida entre enero y febrero, fue ante todo un gesto de generosidad y voluntad política de las FARC, no de debilidad o resultado de una presión, como equivocadamente lo asume el gobierno del señor Uribe. Tales liberaciones obedecieron a una decisión soberana de la insurgencia de las FARC estimulada por la persistente labor humanitaria del Presidente Hugo Chávez y la senadora Piedad Córdoba.

 2. Desde la última liberación unilateral del 27 de febrero hemos estado a la espera del decreto presidencial ordenando el despeje militar de Pradera y Florida para concretar allí, con la garantía de la presencia guerrillera, el acuerdo de canje humanitario. Los guerrilleros presos en las cárceles de Colombia y los Estados Unidos, son nuestra prioridad. Rechazamos la calificación amañada del delito político que pretende impedir que los guerrilleros salgan de las cárceles. No estamos reclamando a nadie el estatus de refugiado, utilizado como nombre camuflado del destierro y de la institucionalización del delito de opinión.

3. Lamentamos profundamente que mientras propiciábamos hechos palpables en dirección al canje de prisioneros, el Presidente Uribe planificaba y ejecutaba el artero asesinato del comandante Raúl Reyes, hiriendo de muerte la esperanza de intercambio humanitario y de paz. Quien ordena a sus generales el rescate militar a sangre y fuego, no quiere el canje. Quien ofrece millones de dólares instando a la deserción con prisioneros, no está por el intercambio. Eso es Uribe: el obstáculo principal y el enemigo número uno del canje. Por eso le apuesta irresponsablemente, todos los días, al desenlace fatal.

4. Por las mismas razones expuestas al CICR el 17 de enero, la misión médica francesa no es procedente y mucho menos cuando no es resultado de la concertación, sino de la mala fe de Uribe ante el gobierno del Elíseo, y una burla desalmada a las expectativas de los familiares de los prisioneros. No actuamos bajo chantajes ni bajo el impulso de campañas mediáticas. Si a comienzos de año el Presidente Uribe hubiese despejado Pradera y Florida por 45 días, tanto Ingrid Betancur, como los militares y los guerrilleros presos ya habrían recobrado su libertad, y sería la victoria de todos.    

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, abril 4 de 2008

La respuesta era previsible para el lector cuidadoso de los documentos encontrados en el computador de Raúl Reyes. Ingrid como prisionera de guerra cobra una dimensión y peso monumental, mayor mientras más grande se la presión por lograr su liberación y bien vale el riesgo de que muera en sus manos a quedarse sin ella. Se cierra otro capítulo de este proceso sin el menor avance, excepto de que el secretario tiene todavía medios para enviar comunicados. Pero no debe pasarse por alto que está muestra de arrogancia de la insurgencia será cobrada por el presidente Sarkosy y que la victoria aparente por haberlo humillado a los ojos de las demás naciones es precisamente una derrota estruendosa en su imagen y relaciones con la Comunidad Europea, y para los esfuerzos de que sean excluidos de la lista de grupos terroristas. Cerraron de tajo toda posibilidad de revisión del estatus. De otra parte la persistencia en la zona de despeje, levanta las cejas de cualquier sensato. Las guacas y caletas que tienen en esa zona se pudrirán por lo menos dos años más, hasta que el presidente Uribe Vélez termine su mandato, o quizás seis si se aprueba el referendo de la tercera reelección.

Los demás secuestrados no contaron para nada en estos días –ni siquiera Lizcano, con el video engavetado–, todos fueron opacados por la estrella. Lo siento por ellos que quedaron condenados a vivir otra larga jornada de ignominia en las selvas. Creo es verdad lo que dice el comunicado “el proceso está herido de muerte”.

Los rechazos de los interlocutores

[10-04-2008] Los secuestrados canjeables en poder de las Farc están viendo para su desconsuelo como se van rompiendo las amarras de los últimos eslabones de amigos de la organización que viven en este lado del mundo, únicos con alguna influencia y peso para generar un cambio en la actitud cerrada de la organización insurgente de no liberar a los rehenes hasta que no se dé el despeje de la fuerza pública y de las autoridades civiles de los territorios de los municipios de Florida y Pradera por orden del gobierno.

El último en esta galería de rechazos fue el presidente Rafael Correa que dijo públicamente, que  “Le digo a las Farc: ya basta, no pongan un solo pie en territorio ecuatoriano (…) No vamos a permitir que ninguna fuerza regular o irregular extranjera ultraje suelo ecuatoriano. Si nosotros encontramos patrullas, campamentos de las Farc en suelo ecuatoriano, será considerado una acción de guerra”,  (...)  “Lo hemos señalado muy claramente y lo ratificamos: es inaceptable, exigimos la liberación incondicional de todos los rehenes (...) Si nosotros podemos servir de intermediarios, ahí estaremos”. Este giro público del presidente Correa en la posición hacia las Farc lo saca de la baraja de candidatos a beneficiarse con los shows de propaganda que suelen ser los actos de liberación de secuestrados. Inclusive en los archivos de Raúl Reyes se encontró una solicitud del gobierno ecuatoriano para que se produjera una de estas (y la parafernalia alternativa) en el territorio de ese país y así dar un empuje político al Presidente Correa. Concretamente se habló del hijo del profesor Moncayo a quien se le atribuye nacionalidad ecuatoriana como candidato. Dicen los memorandos incautados que el enviado del presidente Correa: “Insiste en su interés de contribuir con el intercambio de prisioneros, para lo cual pide la liberación del hijo de Moncayo u otro prisionero” y en otro memorando hace el relator un resumen mas preciso: “Solicitan de nuestro jefe y del secretariado un aporte que impulse su gestión a favor del canje, que puede ser entregarle al presidente Correa el hijo del profesor Moncayo o algo que permita dinamizar su labor política”. El presidente Correa conciente del error anterior está demostrando con la última declaración de no quiere “dinamizar su labor política” con ese tipo de aliados.

Antes el presidente Hugo Chávez había descalificado el secuestro como arma de lucha en una declaración sorpresiva que marca distancia por primera vez con la organización: “Los venezolanos no estamos de acuerdo con ese formato operacional [el secuestro], ojalá la FARC desista de ese modo operacional como instrumento de su lucha armada. [enero 2008]. “Si yo fuera guerrilla, no tendría civiles cautivos” [abril 12].


                          Piedad Córdoba

Finalmente en este mismo tema la senadora Piedad Córdoba dio una declaración similar y casi simultánea con la la anterior.  “Las FARC equivocaron las formas de lucha, creo que el secuestro es un acto absolutamente repudiable. No lo comparto”. [marzo 20]

Los distanciamientos de estos dos negociadores que habían asumido realmente su rol como voceros de las Farc, deja en el aire el próximo papel que puedan jugar. En su soberbia, la dirigencia de las Farc puede pedirles que se retracten públicamente antes de volverles a dar participación en el espectáculo que ellos manejan. Ellos son los dueños del circo y escogen los payasos. (para usar las palabras del ex senador Eladio Pérez, luego de su liberación.)

La buena salud de Ingrid

Hay otro factor que está jugando en contra de la intensidad y peso de la liberación de los secuestrados canjeables: La salud de Ingrid, agravada por medio de rumores, ahora es recuperada por el mismo camino. Mientras más sana esté ella, menos urgencia hay de promover la liberación. En este sentido pueden recogerse las declaraciones de la misma Piedad Córdoba, del Alto Consejero para la Paz, del Ministro de Seguridad, de médicos que se prestan a dar diagnosticos especulativos en los medios, e inclusive, quien lo creyera, a formular por los micrófonos de la radio privada, los jarabes, pócimas y emplastos que deben aplicar los enfermeros de las Farc a la paciente (se puede hacer un mosaico de estupideces sobre este episodio). En resumen, los medios de comunicación ahora juegan a que Ingrid está bien de salud y que simplemente fueron interpretaciones erradas las que hicieron creer lo contrario. La familia de Ingrid con sus múltiples voceros está muda en este tema, pese a que ellos fueron parte importante de está campaña.

El ex presidente Oscar Arias y la inoportunidad de su oferta

La única buena noticia para los secuestrados en los últimos días es el ofrecimiento de sus buenos oficios del ex presidente de Costa Rica, Oscar Arias, quien con las credenciales de premio Nobel y la experiencia de negociador en el conflicto centroamericano tiene peso para intervenir. Queda a merced de la dirigencia de las Farc aceptar o no esta oferta. Mi sospecha es que no lo harán, porque el centro del problema político en Colombia y los esfuerzos combinados de “todas las formas de lucha” lo están librando con sus agentes de Pc3 en el escenario de la parapolítica y las sindicaciones a los parlamentarios afectos al gobierno. Lo que están logrando con una efectividad publicitaria que merece reconocimiento. Han logrado involucrar al presidente de partido de la U, el principal partido uribista, y a la presidenta del Congreso, en indagaciones judiciales ante la Corte Suprema; tan grave y directo es el asedio que el presidente Uribe Vélez y Ministro de Gobierno han tenido que salir publicamente a pedir objetivad a la Corte en sus investigaciones. Las mismas fuerzas con la ayuda de las ONG y los senadores de izquierda de los Estados Unidos, del embajador americano en Colombia y de los tituladores de los periódicos bogotanos tienen al consejero presidencial más cercano al presidente, José Obdulio Gaviria, totalmente cercado y al borde de la desvinculación del gobierno. Es previsible que José Obdulio sea el próximo cordero del sacrificio.  Agregar, en este escenario ganador, ahora otra vez, el desgastado tema del intercambio sería contraproducente para los fines de la dirigencia de las Farc.

Luego creo que en los próximos meses no pasará nada favorable para estos sufridos colombianos.  Pero pasó

El caballo de Troya

Militares y civiles liberados en la operación Jaque Foto: Juan Felipe Barriga - SP

[03-07-2008] En una versión invertida de la historia del caballo de Troya, fueron rescatados en una operación limpia del acero, once rehenes militares, tres norteamericanos y una ciudadana francesa que se encontraban secuestrados y en poder de las Farc. Entre los liberados hay figuras importantes por la resonancia internacional y por las implicaciones que conlleva la exclusión de estas personas del intercambio que debe darse en el futuro. Queda por fuera de la presión contra la política del presidente Uribe, respecto a la negativa del despejar zonas del territorio para negociar el llamado “intercambio humanitario”, el gobierno de Francia que tiene ya a su ciudadana (Ingrid), y no podrá seguir clamando porque no se haga una liberación por vía militar. Pierde la insurgencia la carta de los tres ciudadanos americanos que tenía en su poder para negociar la libertad de Simón Trinidad y Sonia, recluidos y condenados a largas penas en las prisiones norteamericanas. Una pérdida colateral complementaria es el estado en que quedó la oferta del gobierno francés de asilar –acoger, fue la palabra que se usó– en su territorio sin condiciones previas (así fueran criminales) a los guerrilleros que liberaran a los secuestrados, para mí, fue una oportunidad muy especial desaprovechada por los insurgentes. El gobierno norteamericano se levanta de la mesa donde pensaban sentarlo las Farc, porque ya también tiene lo suyo. Es un paso más hacia el fin de este tema, que debe estar en alguna parte, con la simplificación del número de invitados. Salen también de esta baraja de “comensales” los presidentes Correa y Chávez, ya que la única vedette internacional que les interesaba para los fines de sus campañas personales, fue rescatada en esta operación. Quedan cuarenta y cuatro colombianos dentro de la lista reconocida de rehenes y setecientos secuestrados que sufren la desgracia de no aparecer ella.

Hay hechos positivos complementarios al rescate que merecen comentarios: la salud de los secuestrados, particularmente la de Ingrid es mejor que la esperada; la moral de los rehenes no fue doblegada; y los gringos que pocas velas tenían este entierro regresaron sanos y salvos a su patria. Siento gran alegría por la suerte de todos ellos y de sus seres queridos que cierran esta noche oscura en sus vidas. Siento alegría también porque el ejército no haya aprovechado la situación de confusión en que quedó la cuadrilla que tenía a su cuidado a los rehenes y no haya aniquilado a los guerrilleros que quedaron en tierra. 

Mi impresión es que la situación de los que quedan en cautiverio se hará más dura, los guardianes serán más cautos, las posibilidades de hacer otra “marranada” de este tipo a los insurgentes serán imposibles o por menos muy arriesgadas. La buena fortuna de los secuestrados dependerá de la sensatez de los guardianes y de las autoridades militares que deben controlar el calor de la sangre por la euforia; y de la rabia y la ofuscación para los timados insurgentes. La opción de una retaliación, como ocurrió con los once diputados del Valle del Cauca que fueron asesinados a sangre fría, parece muy distante, por el repudio universal que afectaría el reconocimiento de la nueva jerarquía de la organización. La posibilidad de un negociación queda abierta y ambas partes deben ponderarla como una salida a este nudo ciego desprovisto ahora de pregoneros internacionales interesados. Es un buen momento para que los pacificadores de las transnacionales del humanitarismo y la “piedad” arremetan en ofrecer sus oficios y logren resultados “honorables” para las “partes”. Así evitarán que la debacle de la insurgencia pueda arrastrar a la dirigencia a producir una nueva masacre.

La propaganda

La operación militar fue tan impecable que hay muchos que no salen del asombro. La contrapropaganda es la única arma posible de la insurgencia, en este caso, para limpiarse la cara y hay buenas legiones de voluntarios internacionalistas que han tomado la bandera de construir versiones fantasiosas que disminuyan el impacto propagandístico negativo. Otros más curtidos y prácticos (Sarkosy) ya han cobrado como suyo el éxito del rescate. Los bolivarianos están promoviendo la versión de una “entrega” por dinero, cuando guardaron silencio por la “compra” de los rehenes anteriores liberados que hizo su presidente Chávez según las denuncias de los opositores. En otros espacios se cuestiona el buen aspecto de Ingrid, contra la imagen de desvalida y enferma que se difundió; cuando pocos tocaron el tema del glamour y el blower de Clara y Consuelo en el momento que el presidente Chávez las recibía. Hay quienes se niegan a creer que esto fue posible, (“todo fue un montaje”) y no me ofenden, no hay razones más fuertes de debatir que las de un imbécil y, por lo tanto, se que la tengo perdida enfrascándome en este tipo de discusiones. Lo único cierto es que ellos (los quince rehenes) están fuera del control de la insurgencia. Negar este hecho es entrar a la forma más perfecta del budismo de negación de toda realidad y haber alcanzado la anhelada “iluminación” por otro camino. Lo extraño en este caso es que se ocupen en demostrar la inexistencia del hecho, destruyendo su estado de elevación y superioridad sobre el mundo material.

“La fuga”

Con su visión peculiar del mundo y la interpretación de la realidad, la dirección de la insurgencia ha dado conocer su versión de los hechos contradiciendo a sus voceros gratuitos. Ha dicho que se trata de una “fuga” de los prisioneros de guerra. Excomulga a los carceleros Cesar y Enrique, que sirvieron con lealtad de perros varios lustros en su organización, los califica de traidores y seguramente serán en el futuro objetivo militar de los sicarios revolucionarios. Yo, afectado por el “síndrome del corazón de puta” considero que Cesar y Enrique no merecen ese final en esta historia pues mantuvieron fuera del alcance de las tropas durante diez años a una veintena de rehenes con una sola fuga (Pinchao), los rehenes estaban relativamente rozagantes; lo que significa que había una logística eficiente a pesar del asedio militar y fueron hombres que cumplieron fielmente las órdenes, inclusive la del engaño de embarcar sus trofeos “con la diligencia de que fuera asunto propio”, hasta las cadenas llevaron en su equipaje.

Foto: Secretaría de Prensa. Cortesía del Ministerio de DefensaS.P. Cortesía Mindefensa
Cesar y Enrique serán un pareja de personajes inseparable en la memoria colectiva.

Pocos comentarios pueden hacerse sobre declaraciones fantasiosas, de dudosa procedencia y contradictorias. Pero la omisión de mencionar a los municipios de Pradera y Florida es notoria. Es positivo para el tema del intercambio que en el punto dos se insista en “concretar acuerdos humanitarios” y que no desbarre contra el presidente Uribe Vélez.

“Comunicado

1. La fuga de los 15 prisioneros de guerra, el pasado miércoles 2 de Julio, fue consecuencia directa de la despreciable conducta de Cesar y Enrique, que traicionaron su compromiso revolucionario y la confianza que en ellos se depositó.

2. Independiente de un episodio como el sucedido, inherente a cualquier confrontación política y militar donde se presentan victorias y reveses, mantenemos vigente nuestra política por concretar acuerdos humanitarios que logren el intercambio y además protejan la población civil de los efectos del conflicto. De persistir en el rescate como única vía, el gobierno debe asumir todas las consecuencias de su temeraria y aventurera decisión.

3. La lucha por liberar a los nuestros y demás combatientes políticos presos siempre estará al orden del día en el conjunto de las unidades farianas, especialmente en su dirección. A todos ellos los llevamos en la mente y en el corazón.

4. El camino por lograr las transformaciones revolucionarias, en ninguna parte del mundo ni en ningún momento de la historia ha sido fácil, por el contrario, y por ello nuestro compromiso se acrecienta ante cada nuevo reto o dificultad.

5. La paz que requiere Colombia debe ser resultado de acuerdos que beneficien a las mayorías, no va a ser la paz de los sepulcros sostenida sobre la corrupción, el terror del Estado, la felonía y la traición. Las causas por las que luchan las FARC-EP siguen vivas, el presente es de lucha y el futuro es nuestro.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Montañas de Colombia, julio 5 del 2008.


La contra propaganda

La izquierda internacional examinó con lupa el video presentado apresurada e innecesariamente por el Gobierno, de las imágenes del rescate, el abordaje y los abrazos de los secuestrados en el helicóptero al enterarse de su liberación. Estas nunca debieron ser difundidas; era más impactante el efecto publicitario para las Farc el dejar a la imaginación de cada quien elaborar cómo se produjo. Pero el daño ya está hecho. Lo que no pensaron los editores del video era que estaban entregando pruebas del uso indebido de las marcas registradas y que según los curtidos “analistas” rebuscados por la cadena CNN podrían constituir un “crimen de guerra”. El gobierno quedó a la defensiva y afortunadamente la CRIC –propietaria de la franquicia– zanjó el incidente por el momento. Pero fue necesario que se reconociera por el presidente, el uso de chalecos con el logotipo de la organización por algunos de los “actores” del rescate. Este capítulo lo perdió el gobierno y lo ganó en toda la línea la revista Semana, como ha ganado tantos otros en su lucha por descabezar militares.

“Todo exceso de perfección no es más que la hipocresía bien disimulada” según un personaje de Moravia en “La Romana”, refiriéndose al pretendiente de su hija que le parecía demasiado perfecto; este error del operativo me refresca el espíritu, porque el engaño perfecto solo es posible si es hecho por los dioses. Lamento si, que se haya improvisado en el festejo; aunque reconozco que de desastres peores se han producido en celebraciones por alegrías menores. El gobierno no tenía un plan B para manejar el incidente, ni estaba preparado para la contra propaganda; quedó sin respuestas y expuesto a la voracidad de los medios de comunicación.

Curiosamente los voceros de la izquierda nada han dicho sobre el uso indebido del logo del Che Guevara por los embarcadores (embaucadores) en sus camisetas, lo que fue reconocido ampliamente por los secuestrados, ni de los acentos de “chamos” en que hablaron otros, ni de la imagen del “periodista” Botero; tengo la espina de que la del ministro Rodríguez Chacín y la de Oliver Stone estaban “embozadas”, como sombras chinescas, entre los personajes que no descendieron de la nave. El cierre del incidente no está ni en la mitad de lo que viene. Quizás sea benéfico para el desfogue de la frustración en que quedó la dirigencia de las Farc con esta pintada en la cara.    

La desbandada

Simultáneamente con el rescate de los secuestrados se ha producido una serie de reacciones de repudio a las Farc que merecen destacarse. Fidel Castro en las reflexiones semanales que hace públicas fue particularmente duro con uso del secuestro como arma revolucionaria, dice en su boletín parroquial: “Por elemental sentimiento de humanidad, nos alegró la noticia de que Ingrid Betancourt, tres ciudadanos norteamericanos y otros cautivos habían sido liberados. Nunca debieron ser secuestrados los civiles, ni mantenidos como prisioneros los militares en las condiciones de la selva. Eran hechos objetivamente crueles. Ningún propósito revolucionario lo podía justificar”. José Saramago, comunista monolítico, desde Lisboa los califica despectivamente de organización narcotraficante; el columnista salvadoreño Joaquín Villalobos es más directo cuando dice: “La desarticulación y derrota del más grande ejército del narcotráfico de Latinoamérica dejará daños que es necesario prever y enfrentar”. El presidente Chávez ahora es solo elogios para el presidente Uribe y con este cambio de opinión se margina de la alianza anterior. Igualmente fue desmantelada la “mediación” internacional de Suiza y Francia porque sus delegados eran abiertos militantes y patrocinadores de las Farc, estos gobiernos han salido a poner distancia con ellos. “Son meros contratistas externos”. Las más notorias ONG de izquierda colombianas también han tomado distancia e instado a las Farc a que libere sin contraprestación a los demás rehenes antes de la pubicitada marcha contra las Farc y el secuestro que se hará el 20 de julio. Lo que puede significar que el camino de la libertad de los que quedan en cautiverio puede estarse allanando para un desenlace positivo.

La marcha 

Foto: Francisco Cifuentes

Las imágenes de la creatividad popular demostrada en la marcha, en los mensajes de rechazo a las Farc, servirá para alegrar, en el futuro, la vida de los secuestrados que deben estar ahora enterrados en los socavones que tiene la insurgencia en el Tolima para ocultarlos del ojo del satélite. Yo espero de todo corazón que no salgan de las cuevas convertidos en lemures.

Foto: Francisco Cifuentes

El intercambio “epistolario”

En una movida cuyos orígenes son oscuros, la senadora Piedad Córdoba salió con una propuesta epistolar suscrita por una abultada cola de auto llamados intelectuales, con el ruego a las Farc de iniciar un intercambio epistolar sobre los rehenes. El tema de estos colombianos volvió a mojar titulares de prensa, para bien de la senadora que tuvo despliegue en múltiples entrevistas en los medios de comunicación y en algo sirvieron para remozar su deteriorada imagen.

Nada hay rescatable en la propuesta, excepto la mención como “denomiandos” a los países amigos, precisamente los mismos que acreditaron negociadores simpatizantes de las Farc; otras notas observables son la invitación de renovar el protagonismo de los presidentes Chávez, Correa y Morales en sus buenos oficios en esta negociación y la omisión de zonas de despeje.

Texto de la carta

La respuesta fraternal no se hizo esperar, y tiene la misma redacción y el mismo tono de la invitación al carteo. Pero hay una variante no resaltada por los medios que la difundieron y es la incongruencia en la denominación del proceso al que no llaman “intercambio” sino “canje”. No es claro si es un error involuntario de los redactores o la aceptación de una nueva realidad por los corresponsales, el hecho que lo hagan reiteramente me lleva descartar el error y me induce a pensar que es un replanteamiento de querer llamar las cosas por su nombre. También se omitió la cantaleta de la zona de despeje. No aparecen en el texto alusiones a los municipios de Florida y Pradera.

La respuesta

Algo es mejor que nada diría Pambelé. Yo creo que no se llegará a ninguna parte en este nuevo camino, excepto los espacios de prensa que ocuparán estos terceros en sus declaraciones y comunicados. Los rehenes volverán a ser utilizados como trofeos para otras causas diferentes a su probable liberación, entre ellas la publicidad política no pagada.

La nueva fuga

En un golpe de suerte y una muestra del poder de la codicia, el carcelero del senador Lizcano decidió dar un giro a su vida: Disfrutar de la vista de las aguas de río Sena, la campiña francesa y de mil millones de pesos. Buena decisión; las Farc perdieron otra carta de chantaje y mordieron otra deserción de uno de sus incondicionales. La liberación del senador me trae alegría que no apabulla la tristeza que siento de no tener noticia de los treinta y tantos “prisioneros de guerra” todavía en poder de la insurgencia.

La insurgencia se apuró a raíz del incidente de la fuga a expedir un nuevo comunicado superfluo e innecesario con una velocidad inusual en el manejo de sus tiempos. La novedad es que vuelven al tema de ¨intercambio¨ y no de ¨canje¨. Tendremos cartas para largo. 

El comunicado sobre la fuga de Lizcano e Isaza

 

La segunda carta

Otra oferta del Gobierno

“La deserción de un guerrillero trayendo consigo a una persona que estaba secuestrada, se asemeja a un acuerdo humanitario en el que ‘unos tienen que salir de la cárcel y otros salen del cautiverio del secuestro’.”
Alvaro Uribe Velez
(diciembre 10 de 2008)

El gobierno colombiano tocado por las movidas ¿concertadas? de Piedad Córdoba con un segunda carta pidiendo se especificara “en el orden de urgencias … en primer lugar el Intercambio Humanitario y que la búsqueda de condiciones realistas para convenirlo entre el Estado y la Insurgencia”; y de Ingrid Betancur que emprendió una gira latinoamericana en misión de embajadora de buena voluntad, para consolidar su aspiración personal al premio Nobel de Paz, salió a la ofensiva en el tema del intercambio con una propuesta “tropical” –para mi gusto– de aplicar y utilizar los protocolos internacionales sobre intercambio humanitario en los casos de los guerrilleros que quieran entregar a alguno de los secuestrados en la modalidad unipersonal. Esto garantizaría al desertor la libertad, la recompensa y la posibilidad de viajar a Francia con “casa” “carro” y “beca” sin importar la calidad de los crímenes que tenga en su contra, ni el rango dentro de la organización subversiva. El Alto Consejero para la Paz redondeo la idea del presidente en una rueda de prensa cuyo resumen publicó la Secretaría de Prensa de la Presidencia.

Dos cartas posteriores de las Farc la primera "fraternal" dirigida a la senadora Cordoba y a los autodenominados "intelectuales" donde se anexan, para empezar el dialogo, el manifiesto de las Farc y la Plataforma bolivariana. En ella prometen liberar algunos secuestrados. Los "clasicos" (Samper, Cordoba, el obispo, etc.) de la pantalla ya han salido a opinar. La segunda es una vuelta a la propuesta de despeje de Florida y Pradera. En resumen estamos en 2002 o en cero con los demas cautivos.    

El intercambio funerario

Los desarrollos del intercambio humanitario se han derivado a terrenos macabros, esta vez a un intercambio de cadáveres, propuesto por el secretariado de las Farc en su última carta dirigida a la senadora Córdoba y los seguidores de su movimiento político. En ella ofrecen la entrega del cadáver del mayor Guevara, muerto en cautiverio, y piden a la senadora que exija al gobierno la devolución de los despojos mortales de los insurgentes Reyes y Ríos. El irrespeto y la profanación de los cadáveres ha sido una constante de la guerrilla: desde utilizar como señuelos los cuerpos de civiles asesinados para provocar emboscadas; dejar explosivos camuflados en los soldados caidos en acción, para explotarlos en el momento de su rescate; la exigencia de pagos millonarios para devolver los cuerpos a los familiares de víctimas secuestradas que asesinan o mueren en cuativerio; el mutilamiento de los cuerpos de sus propios militantes muertos en combate para facilitar el transporte de los cuerpos fragmentados y así reducir los conteos oficiales de las bajas enemigas, son casos que recuerdo son comunes. Por esto resulta irónico que con esos antecedentes el secretariado de las Farc quiera encartarse con los restos de Reyes y Ríos, de quien no precisan si quieren también la osamenta de la mano que fue amputada por Rojas al cadáver de su jefe para merecer la recompensa. En los hechos siguientes a la publicidad de la carta, según el gobierno y adelántándose a la solicitud-exigencia de la senadora, es de que los cadáveres de los insurgentes ya fueron entregados a quienes se acreditaron como sus familiares. Estos a su vez ya han salido a decir que es falso. En el pulso de saber que es lo cierto habrá espacio para el protagonismo de la senadora y para el impulso de su candidatura presidencial. Queda el proceso en un nuevo punto ciego que demuestra la incomunicación en que viven los firmantes "desde las montañas" y los firmantes desde "la montaña del Olimpo" de la intelectualidad, pues el gobierno hizo público en su momento por medio de comunicados de prensa estas entregas y nadie salió a desmentirlos.

Los conteos engañosos

La carta contiene otras declaraciones que son una afrenta a la inteligencia de los colombianos interesados en el tema. En ella reconocen tener nueve personas secuestradas con fines extorsivos. ¿Vale la pena seguir  leyendo y considerando seria esta sarta de mentiras? Yo no lo haré. El problema no es para mí sino para la corresponsal y sus seguidores que le dan credibilidad.

Esta es la carta

 


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Decreto 880 de 2008 Reglamenta la ley 675

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El intercambio humanitario y karma

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